Washington – Más de 9.000 ciudadanos estadounidenses han abandonado Oriente Medio desde el inicio de la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, informó este martes el presidente Donald Trump.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump instó a los estadounidenses que aún permanecen en la región a registrarse en la página web del Departamento de Estado para recibir “opciones de viaje” y detalló que el Gobierno está coordinando vuelos y alternativas comerciales para facilitar su retorno.
La evacuación se ha visto complicada por los cierres de aeropuertos y restricciones en el espacio aéreo de varios países de la región, como Irán, Israel, Irak, Qatar y Kuwait. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que entre 1.500 y 1.600 personas solicitaron asistencia directa del Gobierno estadounidense, advirtiendo que “tomará un poco de tiempo” garantizar su traslado seguro.
Estados Unidos también cerró temporalmente sus embajadas en Kuwait y Arabia Saudí ante la escalada de ataques iraníes, incluyendo el fallecimiento del ayatolá Alí Jameneí y represalias posteriores.
En paralelo, el Ejército estadounidense dio a conocer los nombres de cuatro reservistas muertos en Kuwait a causa de la explosión de un dron iraní: el capitán Cody Khork, el sargento Noah Tietjens, la sargento Nicole Amor y el sargento Declan Coady. Por su parte, Kuwait confirmó la muerte de dos de sus soldados y reportó decenas de heridos tras los ataques.
Las autoridades del país árabe denunciaron que los ataques afectaron áreas civiles, en violación de su soberanía, y recordaron su derecho a la defensa según la Carta de las Naciones Unidas.
La evacuación masiva y las tensiones regionales evidencian la fragilidad de la seguridad en Oriente Medio y el desafío que representa para Estados Unidos proteger a sus ciudadanos y mantener la estabilidad en la zona.







