Mick Jagger estuvo a punto de morir en dos ocasiones distintas, según revela una nueva biografía de los Rolling Stones escrita por Bob Spitz y titulada The Rolling Stones: The Biography.
El libro, publicado recientemente, reconstruye episodios de la vida privada del vocalista a partir de testimonios y archivos, y aporta detalles inéditos sobre momentos críticos en la historia de la banda británica.
El primero de estos incidentes ocurrió en 1976, en Nueva York. Según el relato del productor discográfico Marshall Chess recogido en el libro, Jagger —que ahora tiene 82 años— se presentó tarde en la noche en su apartamento de la calle East 69th buscando conseguir drogas, tras haber estado en otra fiesta.
Aunque Chess intentaba en ese momento dejar el consumo de sustancias, accedió a acompañar al cantante.
Ambos se trasladaron en la limusina de Jagger a la vivienda de lo que Chess describió en el libro como “un traficante de heroína budista que conocía y que estaba a disposición de los yonquis de Nueva York las 24 horas del día”.
Allí, según el productor, los dos “compartieron un pequeño gramo de heroína”. Diez minutos después, el artista “se desplomó en el suelo”.
Mick estaba inconsciente”, escribe Spitz. Chess intentó incorporarlo y llegó a abofetearlo varias veces, sin obtener respuesta. Pronto, los labios del cantante “comenzaron a ponerse azules”.
“No sabía qué más hacer”, recordó Chess en el libro. “Estaba aterrado. Mick Jagger iba a morir en mi maldito apartamento”.
Chess llamó a una ambulancia y también contactó al entonces presidente del sello Atlantic Records, Ahmet Ertegun, quien llegó al lugar acompañado por la actriz Faye Dunaway.
En ese momento, Dunaway estaba casada con Peter Wolf, vocalista de la banda J. Geils Band, que tenía contrato con Atlantic Records.











