Ciudad del Vaticano – La Santa Sede logró un superávit de 1,6 millones de euros en 2024, según el Balance Consolidado publicado por la Secretaría de Asuntos Económicos (SPE). Este resultado marca una recuperación frente al déficit de 51,2 millones registrado en 2023.
El aumento de los ingresos, principalmente por donaciones y gestión hospitalaria, junto con un control más estricto del gasto, permitió compensar parcialmente la inflación y el incremento de los costos de personal. La gestión financiera generó un beneficio neto de 46 millones de euros, superando los niveles del año anterior.
Excluyendo los hospitales, el superávit alcanza los 18,7 millones de euros, aunque la SPE señaló que parte de esta mejora se debe a un efecto contable puntual por la venta de inversiones históricas y que será necesario confirmar la sostenibilidad financiera en los próximos años.
El informe también detalla la distribución de los 393,29 millones de euros asignados a la Misión Apostólica y los Fondos Pontificios, destacando que el 83% se concentra en cinco áreas prioritarias: apoyo a las Iglesias locales (37%), culto y evangelización (14%), comunicación del mensaje (12%), presencia internacional mediante las Nunciaturas (10%) y servicios caritativos (10%).
La Secretaría de Asuntos Económicos destacó que los resultados reflejan la coherencia entre la misión apostólica de la Santa Sede y su gestión financiera, aunque instó a interpretar los datos con prudencia.








