El ex presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y dirigente del partido Primero Justicia, Julio Borges, aseguró que Venezuela avanza hacia la democracia a través de un proceso que puede entenderse en tres pasos fundamentales: liberación, inauguración y consolidación.
Según Borges, la transición, que ya comenzó con la salida de Nicolás Maduro y Cilia Flores, debe incluir a los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González, y enfocarse en devolver a los venezolanos el control de su futuro.
Para entender mejor cómo se desarrollará este proceso, Borges detalló los tres pasos de la transición. El primer paso, la liberación, se desarrolla actualmente en el país e implica la salida del régimen y la liberación de presos políticos, civiles y militares que llevan años detenidos. El segundo paso, la inauguración, será la creación de un nuevo gobierno surgido de la soberanía popular y finalmente, la consolidación se refiere al momento en que la democracia funcione por sí misma, con instituciones fortalecidas y pleno respeto a los derechos ciudadanos.
Borges explicó estos conceptos durante su participación en el programa “Hoy Mismo”, donde enfatizó que el proceso debe ser inclusivo y reflejar la diversidad del país. “Lo lógico es que haya una transición que sea un espejo de Venezuela entera, con la participación de líderes opositores como María Corina Machado y Edmundo González, quienes encabezaron la victoria del 28 de julio”, afirmó.
El dirigente político exiliado también destacó que actualmente todos los partidos democráticos distintos al oficialismo están ilegalizados o bajo control del régimen, incluyendo Primero Justicia, Acción Democrática y Voluntad Popular. Según Borges, la legalización de los partidos y la normalización de la vía política son pasos fundamentales para avanzar hacia la democracia.
El proceso enfrenta además desafíos como el desarme de grupos paramilitares, la reconstrucción de las Fuerzas Armadas, la recuperación de un sistema judicial independiente y la reactivación de los medios de comunicación, muchos de los cuales permanecen bloqueados en Venezuela.
Sobre la situación interna del régimen saliente, Borges describió un ambiente de rivalidades y conflictos de poder entre figuras como Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez y otros miembros de la coalición chavista, lo que debilita aún más la estructura del antiguo gobierno.
Borges también criticó la postura de la comunidad internacional: “Durante años, Venezuela estuvo ocupada por países como Cuba, Rusia, China e Irán, y nadie decía nada porque les convenía ideológica o económicamente. Ahora, quienes critican este proceso son los mismos que se callaron ante la ocupación del país”, aseguró.
El dirigente concluyó que el camino hacia la democracia será largo y complejo, pero insistió en que “ya Venezuela comenzó un proceso acelerado de transición que no tiene vuelta atrás. Lo importante ahora es empujar por los valores, los liderazgos y las ideas que permitan reconstruir el país y devolverle a los venezolanos el control de su futuro”.







