El Gobierno de Venezuela rechazó este martes la “venta forzosa” de Citgo, filial estadounidense de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), tras la aprobación de la operación por un tribunal estadounidense, y calificó la acción como un “vulgar y bárbaro despojo” de un activo nacional, según un comunicado leído por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez.
En una alocución transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez afirmó que la medida se ejecutó en perjuicio de los intereses de Venezuela y sus entidades, bajo un procedimiento “claramente contrario a derecho”. Subrayó que Citgo es un activo valorado en 12.000 millones de dólares, que genera entre 4.000 y 5.000 millones de dólares anuales, y denunció la exclusión del Ejecutivo venezolano del proceso judicial por supuestas influencias del Gobierno estadounidense sobre los tribunales.
La vicepresidenta responsabilizó a opositores como Juan Guaidó, Carlos Vecchio, María Corina Machado y José Ignacio Hernández, así como a la Asamblea Nacional de 2015, de haber “usurpado” la representación de Venezuela en el extranjero.
Rodríguez anunció que el Gobierno seguirá adoptando todas las medidas necesarias para que los promotores y ejecutores de la venta de Citgo respondan ante la justicia, tanto en el ámbito civil como penal.
La Asamblea Nacional, controlada por el chavismo, aprobó un proyecto de acuerdo en el que condenó el proceso de venta como un “despojo flagrante del patrimonio nacional”. Además, declaró nulas e írritas cualquier decisión judicial estadounidense que ordene o facilite la enajenación de Citgo y afirmó que no reconocerá a otro propietario que no sea Venezuela.
El Legislativo también propuso al Ejecutivo que se considere la retirada de la nacionalidad de cinco opositores señalados como los principales responsables de lo que calificaron como el “gigantesco robo de Citgo”. Los afectados serían: Juan Guaidó, Carlos Vecchio, Dinorah Figuera, Horacio Medina y José Ignacio Hernández, aunque la medida generaría controversia dado que la Constitución protege la nacionalidad por nacimiento.
Citgo, con sede en Texas, fue adquirida por Venezuela en la década de 1990 y se convirtió en uno de los activos más valiosos del país. La semana pasada, un juez federal de Delaware aprobó la subasta de la empresa, organizada para pagar a los acreedores de Pdvsa.
La oferta ganadora fue presentada por Amber Energy, filial del fondo estadounidense Elliott Investment Management, por un valor de 5.900 millones de dólares. La venta, sin embargo, requiere la aprobación de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Citgo y sus empresas matrices han apelado la orden de venta, lo que mantiene la operación en un estado de incertidumbre. Cabe recordar que en 2019, con el aval de Estados Unidos, la oposición liderada por Guaidó tomó el control de la compañía, con el objetivo de proteger los activos frente a los acreedores de Pdvsa.







