Dubái.– Un episodio de violencia extrema sacudió el Dubai International Basketball Invitational luego de que el jugador puertorriqueño Ismael Romero Fernández agrediera con una patada en la cabeza y el cuello a su rival Nick Demusis durante un partido del torneo.
El incidente ocurrió a falta de 5:34 minutos para concluir el segundo cuarto, tras una falta accidental cometida por Demusis. En respuesta, Romero propinó dos patadas cuando el jugador filipino se encontraba en el suelo, lo que obligó a la intervención inmediata de los árbitros, quienes expulsaron al agresor de manera directa.
Romero, quien milita en el Al Ahli Tripoli de Libia, fue suspendido por el resto del torneo, mientras que Demusis resultó lesionado, aunque pudo abandonar la cancha por sus propios medios. La organización del evento expresó preocupación por su estado de salud y dio seguimiento al caso.
El hecho también generó inquietud por posibles consecuencias legales, ya que en los Emiratos Árabes Unidos las agresiones pueden conllevar sanciones penales. Desde el equipo Zamboanga Valientes, al que pertenece Demusis, solicitaron garantías de seguridad y respeto para los jugadores visitantes.
La agresión dio la vuelta al mundo y reabrió el debate sobre la violencia en el deporte y la necesidad de sanciones ejemplares en competencias internacionales.








