Santa Bárbara, EE. UU. – Google desarrolló Willow, una computadora cuántica que resolvió en minutos un problema científico cuya solución requeriría a la mejor supercomputadora tradicional más de 10 septillones de años, demostrando la denominada supremacía cuántica.
El chip de Willow, del tamaño aproximado de un pequeño barril, opera a una milésima de grado sobre el cero absoluto, refrigerado con helio líquido y bajo estrictas medidas de seguridad y control de exportación. La máquina funciona en un laboratorio que combina un diseño estético desenfadado con estrictos protocolos científicos y tecnológicos.
Con 105 cúbits, Willow supera ampliamente otras propuestas en el sector y allana el camino hacia futuras máquinas industriales capaces de simular química avanzada, diseñar medicamentos y acelerar investigaciones en energía, alimentación y cambio climático. Según Hartmut Neven, jefe de IA cuántica de Google, la computadora permite corregir errores mediante rondas de reparaciones repetidas, lo que abre la posibilidad de realizar billones de operaciones precisas en años futuros.
Especialistas destacan que, aunque la tecnología sigue siendo experimental y se encuentra en fase de prototipo, el desarrollo de Willow representa un avance significativo frente a las limitaciones de la informática clásica, que resuelve problemas de manera secuencial, mientras que la cuántica lo hace en paralelo, logrando resultados que antes eran prácticamente imposibles.
Según Neven, esta tecnología tiene potencial para transformar sectores clave como medicina, producción de alimentos, energía, transporte y mitigación del cambio climático, además de consolidar la competencia científica y tecnológica a nivel global.











