El bruxismo nocturno se define como el apretamiento o rechinamiento involuntario de los dientes durante el sueño. Las principales fuentes, entre ellas Mayo Clinic y reyesdenavarra.com, lo asocian con el desgaste dental, el dolor en la mandíbula y las alteraciones del descanso.
La causa más frecuente es el estrés o la ansiedad, aunque también influyen las alteraciones en la mordida, el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, y la presencia de trastornos del sueño como la apnea. Reyesdenavarra.com menciona que puede existir un componente hereditario.
1. Reducir el estrés y la ansiedad
El control del estrés figura como uno de los métodos más eficaces para prevenir el bruxismo. Las fuentes destacan la utilidad de la meditación, el yoga, el ejercicio físico, la respiración consciente, la terapia psicológica o la escritura de un diario.
Karyn Kahn, odontóloga de Cleveland Clinic, señaló que “incluso avances pequeños en el control del estrés durante el día pueden traducirse en menos presión sobre los dientes por la noche”. Reservar entre 60 y 90 minutos de descanso antes de dormir contribuye a bajar el ritmo mental.
2. Evitar cafeína, alcohol y otras sustancias estimulantes por la noche
Mayo Clinic recomienda abstenerse de consumir café o té con cafeína después de la cena y evitar las bebidas alcohólicas en las horas previas al sueño.
Con información de Cleveland Clinic, se sugiere también limitar las sustancias estimulantes por la noche para evitar la activación del sistema nervioso y favorecer un descanso más reparador.
3. No fumar o reducir el tabaco antes de dormir
Dejar de fumar o al menos reducir el consumo de cigarrillos después de las 19:00 pueden marcar la diferencia. Cleveland Clinic, advierte que la nicotina afecta el sistema nervioso y puede empeorar el rechinamiento nocturno. Mayo Clinic aconseja buscar ayuda profesional para abandonar el hábito.
4. Mantener una rutina relajante antes de acostarse
Crear un ambiente propicio para el descanso es fundamental. Se recomienda evitar el uso de pantallas al menos una hora antes de ir a la cama, escuchar música tranquila, aplicar una compresa tibia en la mandíbula o tomar una ducha caliente. Un dormitorio fresco, agradable y tranquilo ayuda a disminuir la tensión previa al sueño.
5. Cuidar los hábitos de sueño
Un sueño de calidad reduce el riesgo de bruxismo. Mayo Clinic aconseja tratar los problemas de sueño y consultar con la pareja por si detecta ruidos de rechinamiento durante la noche. Si se sospecha un trastorno del sueño más serio, el profesional puede sugerir un estudio específico.
6. Evitar pantallas y cenas copiosas antes de dormir
Las comidas abundantes y el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse dificultan el control del bruxismo nocturno. El objetivo es minimizar los estímulos y facilitar un descanso estable, según clinicaferrusbratos.com.
7. No masticar chicle ni forzar la mandíbula
Mayo Clinic desaconseja hábitos como morderse los labios, la lengua o las mejillas, y recomienda evitar el chicle durante largos periodos. Clinicaferrusbratos.com sugiere además no consumir alimentos duros y aplicar hielo o calor húmedo para aliviar el dolor mandibular.
8. Dormir de lado o boca arriba con buena alineación cervical
Dormir boca abajo puede aumentar la presión sobre la mandíbula. Cleveland Clinic recomienda descansar de lado o boca arriba, con la cabeza alineada con la columna. La elección de la almohada resulta clave para evitar la sobrecarga articular.
9. Consultar por una férula hecha a medida si el dentista la indica
La férula o protector bucal protege los dientes durante el sueño, aunque no elimina la causa del bruxismo. “Un protector dental bien hecho protege los dientes del desgaste y ayuda a reducir la tensión muscular y articular”, declaró Kahn. Los modelos personalizados ofrecen un mejor ajuste que los genéricos.
Cuándo consultar a un médico por el bruxismo nocturno
Se recomienda acudir a un profesional si el dolor mandibular, las cefaleas, la sensibilidad muscular, el desgaste dental o la dificultad para abrir y cerrar la boca se presentan con frecuencia. También conviene consultar si la pareja detecta ruidos nocturnos de rechinamiento, dato que puede orientar el diagnóstico.

Durante la revisión, el odontólogo examinará los dientes, la mandíbula y la boca en busca de daños. Según Mayo Clinic, el examen permite descartar otras causas, como trastornos de la ATM, problemas dentales o apnea del sueño. Si se sospecha un trastorno del sueño, puede derivar a un especialista para realizar estudios adicionales.








