Un reciente estudio global realizado por Deezer en colaboración con Ipsos reveló que la música creada por inteligencia artificial (IA) es prácticamente indistinguible de la compuesta por seres humanos para la mayoría de los oyentes. De 9.000 participantes en la investigación, solo el 3% logró identificar correctamente qué pistas fueron creadas por IA.
El estudio también mostró que el 52% de los encuestados se sintió incómodo al no poder diferenciar las composiciones auténticas de las sintéticas, y un 80% considera que la música generada por IA debería estar claramente etiquetada. Además, el 73% de los participantes prefiere que las plataformas de streaming informen si sus listas incluyen canciones de IA, y el 45% quiere poder filtrar este contenido.
Actualmente, Deezer recibe más de 50.000 pistas creadas por IA cada día, equivalentes al 34% de sus envíos diarios, aunque representan solo el 0,5% de las reproducciones totales. La plataforma ha tomado medidas para proteger a los artistas humanos, eliminando canciones de IA problemáticas y desmonetizándolas.
Según los especialistas, una pista creada por humanos suele tener matices emocionales, variaciones en el ritmo y pequeñas imperfecciones que reflejan la personalidad del intérprete. Por el contrario, la música de IA se caracteriza por su precisión extrema y estructuras repetitivas, careciendo de la expresividad propia del arte humano.
El estudio resalta la creciente dificultad de los oyentes para distinguir entre música humana e inteligencia artificial, lo que plantea nuevos desafíos sobre transparencia, derechos de autor y la preservación de la creatividad en la industria musical.







