Santo Domingo.- Familiares y amigos, velaron los restos del segundo teniente de la Policía Nacional e ingeniero civil Ramón Antonio Cabrera Ferrer, asesinado a tiros en el sector de María Auxiliadora. En medio del duelo, exigen justicia y que el caso no quede impune.
Minerva Ferrer, madre de la víctima, expresó entre lágrimas su devastación y pidió a las autoridades esclarecer el crimen para capturar y procesar a los responsables. “Era un muchacho cristiano, trabajador y honesto, que salía a predicar la palabra de Dios. Esos delincuentes me arrebataron a mi hijo, y este vacío tan grande solo Dios puede sanarlo”, dijo.
Añadió que su hijo, además de ser policía, había logrado graduarse como ingeniero civil y ejercía ambas profesiones con dedicación. Cuestionó la inseguridad que afecta al país, señalando: “Se fajó a trabajar para hacerse profesional, y miren cómo terminó. Esto refleja la falta de control y la inseguridad en la que vivimos”.
Juana Milagro Guzmán, tía del fallecido, también lamentó profundamente la tragedia. “Esto ha sido una sorpresa demasiado grande. Ramón era un muchacho serio que no se metía con nadie. Aquí no hay control, cualquiera hace lo que quiere. Es terrible vivir así”, expresó visiblemente afectada.
El vocero de la Policía, Diego Pesqueira, informó que se están intensificando las investigaciones para esclarecer el caso.
Ramón Antonio Cabrera Ferrer deja tres hijos en la orfandad. Sus restos serán sepultados este miércoles, tras ser velados hasta las 4 de la tarde.







