Redacción. – Transitar en vehículo por las calles céntricas y periféricas de Santiago resulta tedioso para conductores y pasajeros debido a los extensos cuellos de botellas, que en años anteriores solo eran evidentes en el Centro Histórico de la ciudad durante las llamadas horas pico.
En la actualidad, los tapones no tienen hora, día, ni lugar específico. Largas filas de vehículos se observan desde antes de las 7:00 de la mañana hasta pasadas las 8:00 de la noche en los cuatro puntos cardinales de la ciudad.
En ese tenor, el director de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), regional Norte en Santiago, el coronel Ferrera Bonifacio, anunció que esa institución trabaja en organización y viabilidad del tránsito, en interés de enfrentar el complicado flujo de vehículos, que se agrava en hora pico.
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“Nosotros hacemos un llamado a todos los sectores de la ciudad de Santiago, para que aunamos esfuerzo y poder cooperar con la mejoría en el tránsito”, manifestó Ferrera Bonifacio.
Se resalta que, otra problemática que enfrentan los conductores en el casco urbano es que para encontrar un lugar donde se puedan estacionar deben durar 40 y hasta 50 minutos circulando por las calles, algunas en estado deplorable, con desnivel en la capa asfáltica y grandes hoyos, significando esto el progresivo deterioro de la maquinaria y el daño de partes y piezas de los vehículos.











