Santo Domingo – El gestor cultural y propietario de uno de los bares más emblemáticos de la Ciudad Colonial, Freddy de la Rosa (Freddy Sabina), afirmó este viernes que ha logrado construir su hogar y criar a sus hijos gracias a la inspiración y nombre del cantautor español Joaquín Sabina, a quien debe el nombre de su establecimiento: Sabina Bar.
“Cuando le pregunté a Joaquín Sabina si no se sentía culpable de que yo levantase mi casa y mantuviese mis hijos con su nombre, me preguntó por qué. Le conté que había fundado un bar con su nombre, Sabina Bar, y me dijo: ‘Me siento halagado, solamente no me cobres las copas’. Fue un espaldarazo”, recordó con gratitud.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Freddy relató cómo conoció al artista en una gira en la que fue presentado por amigos en común. De esa conversación surgió una anécdota que marcó su trayectoria.
El también promotor del rock local narró que su vínculo con la música se consolidó a través de La Nota Diferente, emisora donde se formó y conoció a los artistas que más adelante lo vincularon con la gira del compositor español.
Sabina Bar se ha consolidado como un espacio cultural y musical de referencia en la Zona Colonial, siendo testigo del auge de la escena alternativa dominicana y un punto de encuentro para los amantes de la buena música, especialmente del rock y la trova.
Sobrevivir a la pandemia y al abandono de la Zona Colonial
Freddy Sabina destacó que el bar ha enfrentado grandes retos, incluyendo la pandemia y los trabajos de remodelación de la calle Isabel La Católica, arteria principal de la Zona Colonial.
“A los seis meses de abrir, intervinieron la calle. Duré casi dos años con la calle rota. Pude sobrevivir porque ideé bonos prepagos para los clientes. Hice medio millón de pesos en cuestión de días, y más de la mitad de quienes aportaron no reclamaron su consumo”, explicó.
Recordó que durante la pandemia recibió aportes mensuales de clientes y amigos que depositaban dinero sin esperar nada a cambio, motivados únicamente por su deseo de que el bar no cerrara.
“Tengo una amiga que me depositaba RD$15,000 mensuales y otro parroquiano RD$25,000. Fue un gesto de amor y de fe hacia este espacio cultural”, narró con emoción.
A pesar de los obstáculos, Freddy Sabina asegura que el esfuerzo ha valido la pena.
“Cuando fundé el bar, la calle estuvo intransitable casi dos años. Hoy soy testigo de que los trabajos en la Zona Colonial están avanzando, aunque no a la velocidad que quisiéramos”, señaló.
Sabina Bar: un refugio de libertad y cultura
Freddy definió al Sabina Bar como un “talking bar”, donde la música no está a alto volumen, permitiendo conversar y crear vínculos sociales. Destacó que el ambiente se rige por un decálogo que incluye: no drogas, no armas, no menores y, sobre todo, no Arjona.
“Si ponemos canciones de Ricardo Arjona, no es libertad, es libertinaje. La vida es muy corta para escuchar canciones sin contenido”, ironizó.
Para Sabina, este espacio va más allá del entretenimiento:
“Sabina es sinónimo de libertad. Aquí cada quien es como es. No nos reservamos el derecho de admisión; solo exigimos respeto”, enfatizó.
Proyectos y eventos
Además de Sabina Bar, Freddy también lidera Sabina Radio, programa que inició en 2011 y que ahora migrará al formato streaming. A través del programa surgió también Parada Sabinera, una actividad temática que promovía en la radio y se celebraba en el bar.
Asimismo, reveló que se encuentra organizando un tour a Medellín para asistir a un concierto de Silvio Rodríguez el próximo 31 de octubre, cuyas boletas ya están agotadas. También adelantó que este mes viajarán a Puerto Rico al festival “Cuna de la Salsa”, que se celebrará en Ponce con artistas como La Sonora Ponceña, Óscar de León y Grupo Niche durante cinco días.
Sabina Bar celebrará en septiembre su 13 aniversario, consolidándose como un espacio cultural alternativo y un homenaje permanente a la obra de Joaquín Sabina.
Finalmente, el gestor cultural reafirmo que Sabina no es solo un nombre, es una filosofía de vida.







