La comunidad del entretenimiento está de duelo tras la noticia de la muerte de Kelley Mack, actriz estadounidense reconocida por su papel como Addy en la temporada 9 de The Walking Dead (2018–2019). Falleció el 2 de agosto de 2025 en Cincinnati, Ohio, a los 33 años, tras una valiente batalla contra un glioma del sistema nervioso central, una rara y agresiva forma de cáncer.

Mack había sido diagnosticada en septiembre de 2024, luego de experimentar dolor lumbar persistente y sensaciones neuropáticas. Una resonancia reveló la presencia del tumor, lo que derivó en un tratamiento intensivo. A pesar del diagnóstico devastador, continuó trabajando y completó su último proyecto cinematográfico, Universal, con dedicación y resiliencia.
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La actriz fue reconocida no solo por su talento actoral, también por su capacidad como productora y narradora. Apareció en series como Chicago Med, 9‑1‑1 y películas como Broadcast Signal Intrusion, además de desempeñarse como artista de voz en Spider‑Man: Into the Spider‑Verse.
Sus seres queridos anunciaron el fallecimiento mediante un emotivo comunicado compartido en sus redes sociales, señalando que falleció en paz, acompañada por su madre y su tía, quienes estuvieron a su lado en los últimos momentos. Su familia celebrará un servicio de homenaje el 16 de agosto en Ohio, para recordar su legado y pasión por contar historias.
La reacción de colegas y fans en redes sociales fue inmediata. Figuras vinculadas a The Walking Dead, como Alanna Masterson, director Mike Satrazemis y actores como Anthony Michael López, compartieron mensajes de dolor y admiración por la luz inquebrantable que representaba Mack tanto en la pantalla como en la vida real.
Este fallecimiento recuerda cuán frágil puede ser una carrera brillante y cómo una enfermedad neurodegenerativa como el glioma difuso de línea media ataca incluso a personas jóvenes y activas. Según expertos, esta forma de cáncer se caracteriza por su rapidez y baja tasa de supervivencia.

En resumen, Kelley Mack deja un legado de talento, fuerza y calidez. Su paso fue breve, pero dejó una marca imborrable en quienes tuvieron la fortuna de trabajar con ella o admirarla como fan. Su historia también subraya la necesidad de visibilizar enfermedades poco comunes y apoyar la investigación médica vinculada al sistema nervioso.








