SANTO DOMINGO.— El vicealmirante retirado Luis Féliz Roa aseguró este martes que Haití está en su mejor momento para una intervención internacional, pero advirtió que la operación sólo tendrá éxito si se planifica correctamente y cuenta con apoyo logístico e inteligencia suficientes, especialmente de Estados Unidos.
“Yo creo que Haití está ahora mismo en su mejor momento para resolver este problema”, afirmó Roa, aunque aclaró que no lo afirmaba de forma absoluta por las múltiples variables que deben evaluarse”, afirmó durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo.
Roa indicó que la misión anterior la de los kenianos fracasó por falta de planificación, ausencia de un golpe de impacto, fallas logísticas y la existencia de “contubernios” entre autoridades y las bandas armadas.
“Si no cuenta con el apoyo de los Estados Unidos, que no piense coger para allá, que no vaya”, advirtió.
El exoficial explicó que una intervención eficaz requiere:
-
Planificación previa exhaustiva (inteligencia sobre ubicaciones y estructuras de las bandas).
-
Golpe de impacto inicial que demuestre capacidad y voluntad de acción.
-
Sostenimiento logístico continuo para las tropas desplegadas.
Sin esos elementos, dijo, la misión corre riesgo de convertirse en “turismo teatral” y perder el apoyo de la población.
Roa también subrayó la importancia de considerar factores socioculturales y raciales en el despliegue. Señaló que la presencia de tropas de países africanos tuvo una recepción inicial favorable entre sectores de la población haitiana, pero que los resultados prácticos y la mala ejecución cambiaron esa percepción. Por eso recomendó evaluar cuidadosamente la composición de las fuerzas y la capacidad de comunicación con la población local.
Puede leer: Diego Pesqueira sobre caso de cadete: “La Policía no puede investigarse a sí misma”
Entre las limitaciones señaladas por el vicealmirante figuró el marco restringido de la resolución internacional plazo y número de efectivos y la necesidad de prever relevos rápidos, traductores y cooperación regional (Caribe y países cercanos) para facilitar la logística y la interacción con comunidades creoloparlantes.
Roa advirtió además sobre la capacidad armamentista de las bandas y la ventaja táctica que tiene quien conoce el terreno: “La población haitiana tiene mejores armas que lo que trajeron los kenianos”, afirmó, para remarcar el reto que implica la guerra urbana en zonas densamente pobladas.
El exmilitar sostuvo que, más allá de operaciones militares, es imprescindible asegurar puntos neurálgicos (puertos, estaciones de combustible, infraestructuras críticas) y una estrategia para evitar que los vacíos de poder sean aprovechados por grupos armados o intereses empresariales que lucren con la inestabilidad.
Finalmente, Roa insistió en que la intervención puede ser una oportunidad para resolver la crisis en Haití si se realiza con realismo, planificación, inteligencia y respaldo internacional sostenido. De lo contrario, advirtió, la experiencia previa demuestra que los resultados serán insuficientes y contraproducentes.







