SANTO DOMINGO, RD.- La comunidad de Cañada Cimarrona, ubicada en el municipio de Las Charcas, lleva más de 40 años enfrentando el abandono por la falta de un puente y el deterioro de su única carretera de acceso.
Los residentes denuncian que las crecidas del río La Majaguita, afluente que atraviesa la reserva natural Francisco Caamaño Deñó, han provocado tragedias debido a la imposibilidad de trasladar enfermos y personas en emergencia hacia centros de salud.
Según comunitarios, varias personas han perdido la vida por no poder salir del poblado durante inundaciones o por las pésimas condiciones de la vía, marcada por hoyos y tramos prácticamente intransitables.
Más de 100 familias viven en Cañada Cimarrona, una situación que también afecta a comunidades cercanas como La China, Arroyo Colorao, El Memiso y Rancho El Pino.
La carretera, de apenas seis kilómetros, conecta la zona con San José de Ocoa, una provincia reconocida por su producción agrícola.
Los habitantes aseguran que las dificultades no solo impactan las emergencias médicas, sino también el transporte de productos agrícolas como aguacates, plátanos, yuca, auyama, lechoza, mangos, naranjas y limones.
A esto se suma la escasez de agua potable y las limitaciones para el riego agrícola, lo que agrava aún más las condiciones de vida de los residentes.
La comunidad también posee potencial ecoturístico, ya que por sus montañas y caminos se desarrollan rutas que conectan el Sur y el Norte del país.
Carlos Tejeda expresó que los residentes se sienten abandonados por las autoridades tras décadas de espera, aunque manifestó su esperanza de que el presidente Luis Abinader atienda finalmente la problemática.







