REDACCIÓN.- El rapero estadounidense Eminem celebra este 2025 diecisiete años de sobriedad y una transformación personal que ha captado la atención de sus seguidores y especialistas en salud mental.
A mediados de los años 2000, Eminem atravesó una etapa marcada por el abuso de sustancias y alcohol, que casi le cuesta la vida en 2007 tras una sobredosis accidental de metadona. Ese momento fue un punto de inflexión: aunque no recurrió a rehabilitación formal, decidió reconstruir su vida y buscar alternativas para su recuperación.
En entrevista con The New York Times, el artista explicó que la exposición mediática durante su primer ingreso en rehabilitación le impidió concentrarse: “Fui a un hospital normal. Me desintoxiqué allí y luego volví a casa. No podía volver al centro porque me sentía como Bugs Bunny, me robaban gorras, bolígrafos, cuadernos y me pedían autógrafos. No podía concentrarme en mi problema”.
El deporte como aliado
Despojado de viejos hábitos, Eminem canalizó su energía en el ejercicio físico. Correr se convirtió en su nueva obsesión: llegó a recorrer hasta 27 kilómetros diarios en la cinta, lo que le proporcionó la sensación de bienestar que antes atribuía a las drogas. “Tengo un cerebro adicto y cuando se trata de hacer running creo que me dejé llevar un poco. Me convertí en un maldito hámster”, confesó en Men’s Journal.
La familia como motor de cambio
El apoyo de su familia fue fundamental. Su hija biológica, Hailie, y sus hijas adoptivas, Lainey y Whitney, fueron pilares durante su recuperación. La responsabilidad de ser un ejemplo y la motivación de cuidar a sus hijas lo ayudaron a superar la autodestrucción y a establecer nuevas metas.
Hoy, convertido en abuelo por segunda vez a los 52 años, Eminem representa una vida reconstruida que contrasta con su pasado. Su experiencia inspira no solo a quienes enfrentan adicciones, sino también a profesionales que buscan alternativas eficaces y sostenibles para la recuperación.
Según Psychology Today, su historia ejemplifica cómo la constancia en la actividad física ayuda a restaurar el sistema de recompensa cerebral y reducir las recaídas. Para Eminem, el ejercicio, el compromiso familiar y la disciplina fueron la clave para sostener una vida plena y saludable, lejos de los excesos que marcaron su juventud.







