Los Ángeles (EE.UU.) — La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) emitió este miércoles un mensaje especial sin precedentes en el que condenó la política migratoria del Gobierno del presidente Donald Trump, en particular las deportaciones masivas y la estigmatización de los inmigrantes, aunque sin mencionar directamente su nombre.
“Nos preocupa profundamente observar entre nuestro pueblo un clima de temor y ansiedad en torno a la discriminación racial y la aplicación de las leyes de inmigración”, señala la declaración, aprobada casi por unanimidad durante la conferencia anual de obispos celebrada en Baltimore (Maryland).
El texto, aunque evita aludir explícitamente al mandatario o a su gabinete, constituye una crítica directa a la retórica antiinmigrante de la Casa Blanca, una postura que también ha generado inquietud en el Vaticano.
Preocupación por el clima de hostilidad
En su mensaje, los obispos expresaron su tristeza por el estado actual del debate migratorio y denunciaron la estigmatización de los extranjeros, así como las condiciones precarias en los centros de detención.
“Nos entristece la estigmatización de los inmigrantes. Nos inquietan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a la atención pastoral. Lamentamos que algunos inmigrantes hayan perdido arbitrariamente su estatus legal”, afirma el documento.
Los prelados también manifestaron su inquietud por las “amenazas” de redadas migratorias en lugares sensibles como iglesias, hospitales y escuelas, advirtiendo que tales acciones generan un profundo miedo entre las familias.
“Nos duele ver a padres que temen ser detenidos al llevar a sus hijos a la escuela y consolar a familiares que han sido separados de sus seres queridos”, agregaron los obispos.
Una declaración excepcional
Se trata de la primera declaración especial en doce años emitida por la USCCB, una medida reservada para situaciones de especial gravedad.
De acuerdo con el reglamento, este tipo de pronunciamientos solo puede aprobarse en asambleas plenarias y requiere el voto favorable de dos tercios de los miembros.
La resolución fue respaldada por 216 votos a favor, mientras que cinco obispos votaron en contra y tres se abstuvieron. La última vez que se emitió un mensaje similar fue en 2013, en respuesta al mandato federal sobre anticonceptivos.
Defensa de los aportes de los inmigrantes
El episcopado estadounidense subrayó además “la enorme contribución de los inmigrantes al bienestar nacional”, y abogó por establecer vías seguras y legales para quienes buscan una mejor vida en Estados Unidos.
El comunicado se conoció una semana después de que el papa León XIV —el primer estadounidense en ocupar el trono de San Pedro— criticara la política migratoria de Trump, señalando que millones de inmigrantes que han vivido pacíficamente durante años se han visto ahora profundamente afectados por las medidas de deportación.
El texto también se interpreta como un llamado de atención al vicepresidente J.D. Vance, converso al catolicismo y defensor de las políticas más duras en materia migratoria.
Llamado al diálogo y a la reforma migratoria
En su conclusión, los obispos estadounidenses hicieron un llamamiento al diálogo y a la reconciliación nacional, rechazando tanto la violencia contra los inmigrantes como las agresiones contra las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley.
“Nos oponemos a la deportación masiva e indiscriminada. Oramos por el fin del discurso deshumanizante y la violencia, ya sea contra los inmigrantes o contra las fuerzas del orden”, enfatizó la USCCB, instando al Congreso y al Gobierno a aprobar una reforma migratoria significativa que combine seguridad y compasión.







