Un estudio internacional presentado en las Sesiones Científicas 2025 de la Asociación Americana del Corazón revela que una taza de café al día podría disminuir el riesgo de fibrilación auricular (FA), una de las arritmias cardíacas más comunes.
La investigación, liderada por el Dr. Gregory Marcus, de la Universidad de California en San Francisco, incluyó a 200 adultos con fibrilación auricular o aleteo auricular en Estados Unidos, Canadá y Australia. Durante seis meses, la mitad de los participantes consumió al menos una taza de café diaria, mientras que el otro grupo eliminó la cafeína de su dieta.
Los resultados mostraron que el 47% de quienes bebieron café experimentaron recurrencias de arritmia, frente al 64% del grupo que evitó la cafeína, lo que representa una reducción del 39% en el riesgo.
Según los autores, el café podría ejercer un efecto protector gracias a su acción diurética, propiedades antiinflamatorias y posible incremento de la actividad física, factores que contribuyen a reducir la incidencia de arritmias.
Aunque estos hallazgos desafían la creencia tradicional de que la cafeína es perjudicial para pacientes con arritmias, los especialistas advierten que la respuesta individual puede variar, y que algunas personas podrían experimentar un empeoramiento de los síntomas con el café.
Los investigadores sugieren que, bajo supervisión médica, los pacientes con fibrilación auricular podrían incorporar café o té a su dieta, evaluando su tolerancia y observando posibles efectos adversos.
La fibrilación auricular afecta a más de 10 millones de adultos en Estados Unidos y se asocia con riesgos de insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares y muerte súbita, lo que convierte estos hallazgos en un aporte relevante para la salud pública y la reconsideración de pautas sobre el consumo de cafeína.






