Madrid.— La incidencia de la gripe comenzó a descender en España durante la última semana, aunque la presión asistencial en los hospitales se mantiene, según el boletín epidemiológico más reciente del Instituto de Salud Carlos III.
Entre el 15 y el 21 de diciembre, la tasa de gripe en Atención Primaria bajó a 400,4 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa un descenso del 10 % respecto a la semana anterior. La reducción se observó en casi todos los grupos de edad, salvo en las personas de entre 70 y 79 años y en los mayores de 80, donde se registró un leve aumento.
Pese a esta mejoría en los centros de salud, los hospitales continúan soportando una elevada carga asistencial. La tasa de ingresos por gripe se mantuvo prácticamente estable en 9,2 por cada 100.000 habitantes, con mayor impacto en los mayores de 80 años, aunque con un ligero descenso, y en el grupo de 70 a 79 años.
En conjunto, los virus respiratorios gripe, covid-19 y virus respiratorio sincitial (VRS) registraron un incremento en Atención Primaria, impulsado principalmente por el aumento de casos de covid-19 y del VRS. Este último sigue afectando especialmente a los menores de un año, con un alza notable de hospitalizaciones.
Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia ante la persistencia de la presión hospitalaria, a la espera de que el descenso de la gripe se traduzca en una reducción progresiva de los ingresos en las próximas semanas.







