Abu Dabi — La Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) buscará nuevas fuentes de financiamiento para cubrir la posible brecha del 22% que actualmente aporta Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump formalice su retirada de la entidad.
El director general de IRENA, Francesco La Camera, declaró este domingo desde Abu Dabi, durante la primera jornada de la 16ª Asamblea General de la agencia, que la salida estadounidense aún no está formalizada y que debe presentarse oficialmente para que tenga efecto.
«Estamos contactando con otras entidades para ver si podemos cubrir la brecha antes de que la demanda de energía crezca más rápido», señaló La Camera, quien confió en que la medida no tendrá un impacto significativo, a pesar de que Estados Unidos sea el mayor contribuyente de la organización.
El director lamentó la decisión de Washington, calificando al país como un «país poderoso» con el que IRENA mantenía una colaboración positiva en el sector energético, aunque reconoció que se trata de «un asunto político que a veces debemos aceptar».
La Asamblea General de IRENA aprobó el presupuesto anual, pero este deberá ser reevaluado si se concreta la retirada de Estados Unidos. La agencia confía en que para ese momento ya habrá conseguido cubrir el aporte perdido mediante otros mecanismos.
La posible salida de EE.UU. forma parte de una orden ejecutiva firmada por Trump la semana pasada, que busca retirar al país de 66 organizaciones internacionales y tratados, incluidos 31 organismos de la ONU, alegando que estas entidades «contrarían los intereses de Estados Unidos».











