Santo Domingo.– El administrador general de la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), ingeniero Rafael Salazar, afirmó que el proyecto de Ley de Aguas que cursa en el Congreso Nacional podría finalmente ser aprobado este año, al considerarlo una pieza clave para lograr una regulación eficiente, equilibrada e institucional del uso del recurso hídrico en la República Dominicana.
Salazar explicó que la normativa busca establecer un marco de gobernanza en el que la regulación del agua no recaiga en instituciones que también son usuarias del recurso, a fin de evitar conflictos de interés y garantizar un manejo justo y sostenible.
“El INDRHI tiene el tema, por ejemplo, que actualmente que regula, pero tiene el tema de de agricultura, de irrigación, igualmente nosotros tenemos el tema de energía, entonces INAPA y la CAASD de consumo para uso humano, para conductos. Entonces, no debe ser uno que tenga un uso del agua y que regule”, expresó durante su participación en el programa UNO + UNO.
El funcionario resaltó la importancia estratégica de las presas y embalses, al señalar que el agua represada cumple un triple propósito: abastecimiento de agua potable, generación de energía eléctrica y soporte a la producción agrícola mediante irrigación, especialmente en períodos de sequía. En ese sentido, reiteró la necesidad de que el país mantenga una política de Estado orientada a la construcción de todos los embalses técnicamente viables.
Entre los proyectos en ejecución y planificación, Salazar mencionó el inicio del embalse de Gina, en Baní; la terminación de Guayubín; el proyecto de Guaigüí, en La Vega, y el desarrollo de iniciativas de hidrobombeo, una tecnología innovadora para el almacenamiento de energía mediante agua. Indicó que estos proyectos fortalecerán tanto la seguridad hídrica como la matriz energética nacional.
En relación con la gestión gubernamental, el administrador de EGEHID valoró los resultados del reciente Consejo de Ministros y Directores, en el que se priorizó el tema del agua y se acordó fortalecer la coordinación interinstitucional. Destacó que la sinergia entre EGEHID, INDRHI, Medio Ambiente, INAPA, la CAASD y otras entidades ha permitido mayor eficiencia, reducción de tiempos y mejor ejecución de los proyectos.
Sobre el abastecimiento de agua al Gran Santo Domingo, Salazar confirmó que ya están definidas dos alternativas principales: el aprovechamiento del embalse de Hatillo y el proyecto de la presa de Gina, en Baní. Explicó que ambas iniciativas permitirán cubrir la demanda futura de agua potable de la capital y su área metropolitana, con una proyección de culminación hacia el año 2028.
Asimismo, se refirió al complejo hidráulico de Montegrande, en el sur del país, destacando su impacto en el control de inundaciones, el suministro de agua potable, la irrigación y la generación de energía. Informó que la hidroeléctrica asociada al proyecto, con una capacidad estimada entre 13 y 15 megavatios, iniciará su construcción en el transcurso del año.
Finalmente, Salazar subrayó el potencial de los proyectos de hidrobombeo en Sabaneta y Guaigüí, que en conjunto aportarían más de 600 megavatios al sistema eléctrico nacional, especialmente en horas pico. “El hidrobombeo permite almacenar energía limpia y barata, utilizando excedentes de energía solar durante el día para garantizar un sistema más robusto, eficiente y sostenible”, concluyó.







