Santo Domingo.– La coordinadora del Gabinete de Coordinación Políticas Sociales (GCPS), Geanilda Vásquez, se refirió este martes al caso de la niña Brianna Genao, desaparecida desde el pasado 31 de diciembre en Imbert Barrero, Puerto Plata, y que presuntamente habría sido abusada sexualmente y ultimada por dos tíos, enfatizando la necesidad de analizar con detenimiento el entorno familiar en este tipo de situaciones.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Vásquez sostuvo que la mayoría de los casos de violencia sexual contra menores ocurre dentro del círculo cercano.
“La verdad es que en todos estos casos hay que mirar lo más cerca posible. Casi todas las violaciones se producen en el entorno, y es ese entorno el que hay que analizar”, afirmó.
La funcionaria señaló que en muchas familias confluyen factores como pobreza, hacinamiento, problemas de salud mental y desintegración familiar, los cuales incrementan el estado de vulnerabilidad de los menores. Indicó que existen hogares donde una misma persona cuida varios niños de distintos núcleos familiares, lo que dificulta la supervisión y protección adecuada.
Vásquez explicó que el Estado, cuando interviene en una comunidad, debe hacerlo con una visión integral, evaluando no solo el motivo puntual de la visita, sino todo el contexto familiar.
“Cuando llegamos al territorio, somos el Estado y tenemos una responsabilidad. Hay que ver cuántos niños viven ahí, quién los cuida, en qué condiciones están, si hay envejecientes, personas con discapacidad o problemas de salud mental”, expresó.
En ese sentido, subrayó que las políticas públicas de protección a niños, niñas y adolescentes deben enfocarse en el estado de peligrosidad del entorno, y no basarse en un solo criterio, ya que la pobreza es un fenómeno multifactorial.
Al referirse específicamente al caso de Brianna Genao, la coordinadora reiteró que se trata de una bebé, lo que agrava aún más la situación.
“No es una niña, es una bebé. ¿Cómo se deja sola a una menor de tres años? A esa edad no se puede perder de vista ni un segundo”, puntualizó.
Vásquez también advirtió sobre la pérdida de valores y patrones culturales que normalizan conductas inapropiadas hacia los menores, como la exposición temprana a contenidos inadecuados o el uso excesivo de dispositivos electrónicos.
“Hemos visto bebés de menos de un año con celulares para calmarlos. Eso genera una dependencia que afecta su desarrollo”, alertó.
Finalmente, insistió en que las investigaciones del caso deben profundizar en el entorno familiar, ya que según estimaciones entre un 75 % y 80 % de los abusos contra menores provienen de personas cercanas como familiares, vecinos o figuras de confianza.
“En el entorno está la mayor responsabilidad”, concluyó.







