El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este jueves con una caída del 4,11%, ubicándose en 59,47 dólares por barril, tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, que disiparon temores de un posible ataque de Estados Unidos contra Irán.
Trump aseguró que la represión del régimen iraní contra las protestas parece estar disminuyendo y que no se prevén ejecuciones de manifestantes. Sus comentarios provocaron un efecto inmediato en el mercado, con los contratos de futuros para entrega en febrero bajando 2,55 dólares respecto al cierre anterior.
Expertos destacan que, aunque los fundamentos del mercado físico tienen un papel, la geopolítica sigue siendo el factor principal en la evolución del precio del crudo. Según Tom Essaye, de The Sevens Report, “las tensiones geopolíticas continuarán determinando el comportamiento del mercado petrolero a corto plazo”, mientras que a largo plazo, la mayor producción fuera de la OPEP y la competencia por cuotas de mercado mantienen una tendencia bajista.
En paralelo, Estados Unidos confiscó recientemente varios buques petroleros vinculados a Venezuela e Irán en operaciones coordinadas en el Caribe y el Atlántico, como parte de la Operación Southern Spear, destinada a controlar el comercio ilícito de petróleo en la región.
Entre los buques incautados destacan el Verónica, Olina (antes Minerva M), Bella 1 (rebautizado como Marinera) y el Vela 1. Estas acciones se suman a una campaña de presión máxima iniciada en diciembre de 2025 y continuada en enero de 2026, según autoridades estadounidenses.











