Santo Domingo.– El administrador general de la Empresa Generadora Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), ingeniero Ángel Rafael Salazar Rodríguez, definió al ingeniero Ramón Alburquerque como un gran amigo, un ser extraordinario y una de las principales referencias a las que acudía de manera constante para consultar temas estratégicos.
Durante su participación en el programa Matutino Su Mundo, Salazar Rodríguez afirmó que mantuvo con Alburquerque una relación marcada por el respeto, el cariño y la colaboración permanente, resaltando su condición de erudito en asuntos clave para el desarrollo de la República Dominicana.
“Cada vez que necesitaba consultar algo podía hacerlo con él, y siempre, con mucho entusiasmo y dedicación, aportaba su conocimiento”, expresó.
Recordó que en octubre pasado organizó, a solicitud de Alburquerque, una actividad académica en el Politécnico Loyola, en San Cristóbal, donde el exsenador ofreció una exposición sobre el tema de tierras raras a estudiantes universitarios, destacando su energía, entusiasmo y claridad, sin mostrar signos de quebranto físico.
Salazar Rodríguez reveló además que Alburquerque dejó dos libros en proceso de publicación, los cuales calificó como aportes importantes para el desarrollo del país y que, según dijo, podrían circular en los próximos meses.
“Ahora mismo hablaba con su esposa y con su hija Mónica, y hablábamos de que él dejó dos libros en proceso para entregar importantísimo para el desarrollo del país y que me imagino que en los próximos meses se pondrá a circular”, informó.
Al referirse a su legado, señaló que Ramón Alburquerque deja una herencia basada en el respeto, el trabajo, el compromiso con las causas nacionales y una trayectoria de aportes sostenidos al conocimiento, al desarrollo y a la vida pública dominicana.
“Cada vez que se hable de conocimiento, de desarrollo y de temas especiales en el país, siempre habrá que mencionar a Ramón Alburquerque”, sostuvo.
Indicó que su partida representa una pérdida significativa para el Gobierno, para el PRM y para todos los sectores que valoran la experiencia y la vocación de servicio, al tratarse de un hombre que siempre estuvo dispuesto a colaborar y aportar, sin importar la posición que ocupara.
“Pierde un conocedor de muchos temas, de mucha experiencia, un hombre entregado a las cosas positivas, a los aportes políticos, de conocimiento y de desarrollo de República Dominicana y ese vacío es fuerte para todos nosotros”, expresó.
Al concluir, señaló que en lo referente al futuro de los trabajos vinculados al tema de las tierras raras, las decisiones deberán evaluarse de manera oportuna, precisando que Ramón Alburquerque lideraba un equipo de trabajo y que, como corresponde a todo proceso institucional, las definiciones se tomarán en el momento adecuado.
Subrayó que, por ahora, lo esencial es acompañar a su familia, participar en los actos de despedida y rendirle el honor que merece por su legado y su vida.











