La directora británica Emerald Fennell defendió su apuesta por la insinuación y la emoción contenida en su adaptación de Cumbres Borrascosas, al asegurar que “el erotismo está en lo que no se muestra”. Así lo expresó durante una entrevista en el pódcast Happy Sad Confused, donde explicó su enfoque creativo y la construcción romántica del film.
La nueva versión del clásico de Emily Brontë está protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, y propone una reinterpretación gótica centrada en la obsesión, la vulnerabilidad y las tensiones sociales.
Fennell explicó que nunca buscó una versión literal de la novela, sino una lectura personal influenciada por el impacto que el libro tuvo en su adolescencia. “Siempre quise hacer una versión que hablara desde mi yo de 14 años”, afirmó.
Como parte de su proceso creativo, relató que escribió de memoria todo lo que recordaba del texto original, mezclando fidelidad con elementos de fantasía y emoción. También revisó adaptaciones previas y referencias culturales vinculadas a la obra, entendiendo que se trata de un relato con vida propia dentro del imaginario colectivo.
Entre sus influencias cinematográficas mencionó Romeo + Juliet, dirigida por Baz Luhrmann, y Titanic, filmes que según señaló marcaron su manera de entender el poder emocional del cine.
La directora dejó claro que su aproximación al erotismo evita la explicitud. “En el cine, muchas veces lo sugerente es más potente que lo explícito”, sostuvo. Confirmó que en la película no hay desnudos y que la sensualidad se construye a partir de gestos, miradas y detalles visuales.
Para Fennell, las escenas románticas están atravesadas por dinámicas de poder, ira y vulnerabilidad. Un ejemplo que destacó fue “la mano en el tobillo”, imagen que describió como una de las más intensas y apasionadas del film.
La realizadora también defendió el valor del género gótico y su vínculo con la ironía, citando como referencia Bram Stoker’s Dracula y el trabajo de Mel Brooks para explicar cómo el exceso emocional puede convivir con la autoconciencia.
En cuanto a referentes femeninos, destacó a Greta Gerwig y Kathryn Bigelow, subrayando la importancia de que las nuevas generaciones vean a mujeres liderando producciones de gran escala. Sobre el impacto de Barbie, dirigida por Gerwig, señaló que proyectos así amplían las posibilidades para las jóvenes cineastas.
Con esta versión de Cumbres Borrascosas, Fennell apuesta por una “ficción emocional” donde la atmósfera, la incomodidad y la sugestión construyen una experiencia romántica intensa sin recurrir a la explicitud, reafirmando que el deseo en el cine puede ser más poderoso cuando se insinúa que cuando se muestra.







