SANTO DOMINGO. – Con un mensaje de orden y respeto a la dignidad humana, autoridades policiales realizaron una jornada de supervisión integral en el centro penitenciario La Victoria, evaluando los mecanismos de control interno y las condiciones de los privados de libertad, en el marco del nuevo modelo penitenciario.
El coronel Wilking Reynoso Valdez, comandante del Departamento de la Penitenciaría de La Victoria, sostuvo una reunión estratégica con el personal de seguridad y representantes de las distintas instituciones que operan en el centro. Durante el encuentro, realizado por instrucciones del director general de la Policía, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, se enfatizó la correcta aplicación de la autoridad, recordando que el rol del personal es custodiar y, al mismo tiempo, proteger los derechos fundamentales de cada interno.
Posteriormente, se recorrieron todas las áreas del recinto para identificar zonas de riesgo y vulnerabilidad, con el compromiso de corregir de manera inmediata cualquier debilidad detectada y fortalecer la seguridad y las condiciones de reclusión.
Como parte del operativo, se realizó un levantamiento exhaustivo de la población penitenciaria, verificando uno a uno los internos y conversando con ellos para conocer de primera mano sus necesidades y precariedades. En este contexto, se impulsó la humanización del sistema, motivando a los reclusos a integrarse a cursos técnicos y profesionales impartidos en escuelas básicas, vocacionales y en el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
Reynoso Valdez destacó que la formación es clave para la rehabilitación y la futura reinserción social de quienes cumplen condena. En el área alimentaria, se instruyó al personal de cocina a garantizar alimentos de calidad y optimizar los tiempos de servicio, recordando que una buena alimentación es un derecho que incide directamente en la salud de los internos.
Durante la inspección también se detectaron fallas en el suministro de agua potable, originadas en la localidad de Mata Mamón. Se coordinó de inmediato con la CAASD, que restableció el servicio. En el área de salud, las autoridades dialogaron con el personal médico y dejaron claro que todo interno debe recibir un trato afable, digno y profesional.
La jornada concluyó con el compromiso de mantener una supervisión permanente que combine firmeza en el control con respeto irrestricto a los derechos humanos, pilares esenciales del nuevo modelo penitenciario.







