Apple ha puesto en marcha un sistema global de verificación de edad en su App Store, aplicable a iPhone, iPad y Mac, como respuesta al endurecimiento de regulaciones internacionales que buscan proteger a niños y adolescentes en entornos digitales.
Con esta medida, los usuarios que no cumplan con la edad mínima establecida para una aplicación no podrán descargarla, y los controles parentales, como Screen Time y Family Sharing, han sido reforzados para ofrecer mayor supervisión.
La compañía también colabora con los desarrolladores para asegurar que la clasificación de contenido sea precisa y cumpla con las nuevas normas, evitando sanciones que podrían incluir la remoción de apps o multas. La medida tiene implicaciones importantes para startups y creadores de apps, quienes deben ajustar sus productos para segmentar audiencias y garantizar cumplimiento legal.
Paralelamente, principales redes sociales, como Meta, TikTok y Snap, se someterán a auditorías externas para evaluar el impacto de sus plataformas en la salud mental de los adolescentes, revisando herramientas de control, exposición a contenidos sensibles y políticas educativas digitales.






