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Ronquidos frecuentes: cuándo son señal de alerta y qué factores tener en cuenta

La obstrucción del aire en nariz y garganta puede indicar problemas graves como apnea del sueño; especialistas recomiendan cambios de hábitos y tratamiento médico oportuno

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Los ronquidos son un fenómeno muy común durante el sueño y se producen cuando el aire no fluye libremente por la nariz o la boca, generando la vibración de los tejidos de la garganta. Según la Clínica Cleveland, este sonido de traqueteo o gruñido puede variar en intensidad y, aunque la mayoría de las personas lo experimenta en algún momento de su vida, los ronquidos persistentes pueden indicar problemas más graves.

Pueden presentarse en cualquier persona, incluidos bebés y niños pequeños, pero son más habituales en adultos, especialmente en hombres. El riesgo aumenta con la edad, ya que el tono muscular de la garganta disminuye y es más probable que las vías respiratorias se estrechen.

Cuándo un ronquido es grave

Diversos factores pueden generar ronquidos. Entre ellos, el agrandamiento de las amígdalas, un tabique nasal desviado o una lengua voluminosa dificultan el paso del aire. El sobrepeso incrementa el riesgo, ya que el exceso de tejido en el cuello reduce el espacio por donde circula el aire.

El consumo de alcohol y el uso de sedantes relajan los músculos, favoreciendo la obstrucción de las vías respiratorias. La congestión nasal por alergias o resfriados, así como los cambios hormonales durante el embarazo, también pueden provocarlos.

El otorrinolaringólogo Ryan Chin Taw Cheong, de la Clínica Cleveland, explica que la propensión a roncar depende de tres factores: la anatomía, el estilo de vida y la fisiología. Un estrechamiento estructural en la nariz, la parte posterior de la garganta o la lengua aumenta la resistencia al paso del aire durante el sueño. Anomalías como el agrandamiento de amígdalas o adenoides y un tabique nasal desviado dificultan aún más la respiración.

La fisiología también influye: los ronquidos son más frecuentes en personas con menor tono muscular en la garganta, condición que se acentúa con la edad. Durante el sueño, la relajación excesiva de la lengua, el paladar o la garganta puede estrechar u obstruir las vías respiratorias.

Señales de alarma

Los especialistas advierten que los ronquidos fuertes y persistentes, especialmente acompañados de pausas en la respiración, atragantamientos o despertares repentinos, pueden indicar apnea obstructiva del sueño (AOS). Este trastorno consiste en la interrupción repetida de la respiración debido a la obstrucción parcial o total de las vías respiratorias, lo que provoca caída de oxígeno y despertares breves para restablecer la respiración.

Si no se trata, la AOS aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares, hipertensión, ataques cardíacos y diabetes. También provoca fragmentación del sueño, somnolencia diurna excesiva, dificultad de concentración, pérdida de memoria y cambios de ánimo.

Estrategias y tratamientos
El primer paso suele ser la modificación de hábitos de vida: reducir el consumo de alcohol, mantener un peso saludable y fortalecer los músculos de la lengua con ejercicios diarios.

En casos más severos, se recomienda la terapia de Presión Continua Positiva en las Vías Respiratorias (CPAP), que utiliza un dispositivo que bombea aire a baja presión mediante una máscara nasal u oral. En situaciones graves, se pueden considerar intervenciones quirúrgicas o tecnologías como implantes de nervio hipogloso, que mueven la lengua hacia adelante para abrir la vía aérea, o procedimientos para ensanchar el paladar o la parte posterior de la garganta.

Errores frecuentes

  • Dormir boca arriba, lo que facilita que lengua y mandíbula bloqueen las vías respiratorias.

  • Uso excesivo de pastillas para dormir o aerosoles bucales, que relajan demasiado los músculos.

  • Almohadas inadecuadas que inclinan la cabeza en ángulos poco naturales, generando tensión en mandíbula o cuello.

  • Retrasar la consulta médica y no evaluar posibles causas estructurales o funcionales.

  • Cambiar rutinas nocturnas o alimentación sin considerar problemas anatómicos subyacentes.

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