Venezuela hizo historia al vencer 4‑2 a Italia y avanzar por primera vez a la final del Clásico Mundial de Béisbol, tras un rally decisivo de tres carreras en el séptimo inning que cambió por completo el rumbo del partido. El encuentro se disputó en el loanDepot Park de Miami, ante una multitud de fanáticos venezolanos que se hicieron sentir como locales.
El rally comenzó con un sencillo de Ronald Acuña Jr. que empató el juego 2‑2, seguido de un imparable de Maikel García que dio la ventaja a la novena venezolana y un remolque de Luis Arráez que selló la diferencia. Con esta reacción, Venezuela superó la ventaja temprana de Italia, que había tomado el control con dos carreras en el segundo inning.
El triunfo permite a Venezuela disputar la final contra Estados Unidos, mientras Italia queda eliminada tras ser una de las sensaciones del torneo. La selección venezolana, que había derrotado previamente al campeón defensor Japón en cuartos de final, demuestra así su profundidad y talento, combinando jóvenes promesas con experimentados jugadores de Grandes Ligas.
La afición tuvo un papel clave, llenando el estadio de banderas y vítores que impulsaron al equipo en el momento decisivo. Venezuela ha producido históricamente grandes figuras del béisbol como Miguel Cabrera, José Altuve y Luis Aparicio, y esta final representa una oportunidad para consolidar su prestigio en torneos internacionales.
Antes del séptimo inning, el partido estuvo dominado por Italia, que había marcado ventaja 2‑0 y parecía mantener el control, aunque Eugenio Suárez descontó con un jonrón en la cuarta entrada. El resultado refleja la capacidad de Venezuela para mantener la calma y revertir situaciones adversas en momentos críticos.
Con esta victoria, Venezuela asegura un lugar en la final del Clásico Mundial y busca por primera vez alzarse con el título, dejando una marca histórica en el torneo y mostrando el crecimiento del béisbol en el país sudamericano.







