Santo Domingo. – El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), Rafael Santos Badía, anunció que presentará a finales de abril o principios de mayo un nuevo proyecto de Ley General de Educación, con el objetivo de impulsar una transformación profunda del sistema educativo dominicano.
“Vamos a presentar a finales de abril o en mayo una ley general de educación”, afirmó durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo.
Anteproyecto de ley educativa será presentado en abril y sometido al Congreso en mayo
Santos Badía, anunció que el anteproyecto de la nueva Ley General de Educación estará listo a mediados de abril y será sometido a un amplio proceso de consulta nacional antes de su presentación formal ante el Congreso en mayo.
El funcionario explicó que el documento preliminar estaría disponible alrededor del 16 de abril, momento en el que se iniciará una fase de consultas que incluirá a distintos sectores de la sociedad.
“Ese anteproyecto de ley será sometido a consulta”, precisó.
El funcionario aclaró que el Gobierno no ha abandonado la idea de unificar el sistema educativo, pero sí descartó mantener el proyecto de ley previamente depositado en el Congreso Nacional, al considerar que no respondía a las necesidades actuales del país.
Santos Badía explicó que la iniciativa busca una reforma integral que abarque desde la educación inicial incluyendo niños desde los 45 días de nacidos hasta los niveles más avanzados como el doctorado (PhD), con un enfoque adaptado a los desafíos del siglo XXI.
Amplio proceso de consulta nacional
Santos Badía detalló que el proceso incluirá consultas a la diáspora, medios de comunicación, expertos y encuentros territoriales en todo el país, donde participarán padres, docentes, estudiantes, líderes empresariales y representantes comunitarios.
Indicó que este proceso tomará aproximadamente un mes, tras lo cual se integrarán las propuestas y observaciones recogidas para la redacción final del proyecto de ley.
Propuesta sería enviada al Congreso en mayo
El ministro señaló que, una vez concluida la consulta, el documento será trabajado por juristas y especialistas en derecho comparado, quienes se encargarán de estructurar la propuesta legal definitiva.
“Terminaremos más o menos en mayo, y entonces redactamos la ley con todo lo que la gente opinó”, afirmó.
Agregó que el Congreso Nacional formará parte del proceso, participando en la discusión y posterior aprobación de la iniciativa.
Un sistema educativo “anclado en el siglo XIX”
El ministro sostuvo que el principal problema no radica en las instituciones como el Ministerio de Educación de la República Dominicana o el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, sino en el modelo pedagógico del país.
A su juicio, la educación dominicana sigue respondiendo a esquemas obsoletos, desconectados de la realidad tecnológica y productiva actual.
“Es el pensamiento pedagógico dominicano que está todavía en el siglo XIX”, expresó.
Hacia un solo sistema educativo
Badía, explicó que la reforma educativa propuesta debe abarcar todo el sistema, desde el nivel inicial hasta el universitario. En ese sentido, sostuvo que la nueva legislación debe garantizar coherencia entre todos los niveles de formación.
“Todos estos elementos tienen que estar en una ley que vaya desde la puerta de entrada, que es el prekínder, hasta la puerta de salida, que es el último grado universitario”, afirmó.
El funcionario aclaró que instituciones como el Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) y otros centros técnicos no constituyen sistemas en sí mismos, sino que forman parte de las facilidades creadas para ampliar el acceso a la educación superior, especialmente para sectores de menores ingresos.
Subsistemas educativos
Asimismo, indicó que actualmente existen tres subsistemas: el preuniversitario, dirigido por el MINERD; el técnico-profesional, a cargo del INFOTEP; y el superior, coordinado por el MESCyT.
En ese contexto, enfatizó que el principal reto es lograr la articulación entre estos subsistemas para conformar un solo sistema educativo.
“El primer desafío es encadenar los sistemas para que hablen el mismo lenguaje, tengan los mismos propósitos y no dupliquen funciones”, detalló.
Señaló que esta reforma no implica eliminar instituciones, sino establecer normas comunes de calidad, metodología y planificación que permitan coherencia en todo el proceso formativo.
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De igual modo, precisó que entidades como el INFOTEP y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) mantendrán su autonomía y estructura legal vigente. No obstante, subrayó que debe existir un marco común que regule aspectos clave como la calidad educativa, la metodología de enseñanza y la distribución del tiempo entre teoría y práctica.
Advirtió que el país enfrenta una decisión clave en materia educativa. “O hacemos una reforma para que todo siga igual o construimos un nuevo sistema”, expresó.
Añadió que el proceso implicará una fase inicial de elaboración de la ley, estimada en varios meses, seguida de una etapa más extensa enfocada en la transformación curricular, que corresponderá a futuras autoridades.
Adaptación a la revolución tecnológica
Santos Badía enfatizó que el país no logró aprovechar adecuadamente la tercera revolución industrial (tecnología de la información) y advirtió que no puede repetir el mismo error ante la actual cuarta revolución, marcada por la inteligencia artificial.
En ese sentido, alertó que esta transformación global eliminará millones de empleos tradicionales, pero también generará nuevas oportunidades laborales que requerirán mayor capacitación técnica y tecnológica.
Cambio en el enfoque educativo
El ministro abogó por un currículo más flexible y enfocado en competencias prácticas, donde no todos los estudiantes tengan que cursar una carrera universitaria, sino que puedan acceder a distintas salidas formativas, como certificaciones técnicas y microcredenciales.
Asimismo, criticó la sobrecarga académica y planteó la necesidad de adaptar la enseñanza a diferentes ritmos de aprendizaje.
Planificación a largo plazo
El funcionario propuso diseñar el sistema educativo con metas a corto, mediano y largo plazo, proyectadas hacia los años 2036, 2045 y 2060, respectivamente, para preparar a las futuras generaciones ante un mercado laboral en constante transformación.
Reforma como “objetivo patriótico”
Santos Badía destacó que esta iniciativa trasciende intereses políticos y debe asumirse como un compromiso nacional.
Recordó que el presidente Luis Abinader ha planteado la necesidad de una educación que forme para la vida y contribuya al desarrollo económico del país.
Además, señaló que ha conversado con distintos actores políticos, incluyendo a Leonel Fernández, quienes han mostrado disposición a respaldar la reforma educativa, aunque con diferencias en aspectos como la fusión institucional.
Amplio proceso de consulta
El ministro aseguró que la propuesta será construida mediante un proceso de diálogo que incluirá a universidades, docentes, sindicatos, expertos, estudiantes y la sociedad en general.
“Ese nuevo sistema educativo es el que estamos obligados a presentarle a la sociedad”, dijo.
La reforma curricular, el mayor desafío
Santos Badía advirtió que la etapa más compleja vendrá después de aprobada la ley: la reforma curricular.
Explicó que este proceso implicará eliminar contenidos innecesarios y rediseñar los programas educativos para hacerlos más prácticos, pertinentes y enfocados en el aprendizaje real.
“La reforma curricular es despojar los programas de todo lo que sobra”, sostuvo.
Marco nacional de cualificaciones y certificación por competencias
El titular del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología informó que la reforma incluirá la creación de un marco nacional de cualificaciones, que definirá los niveles educativos y las certificaciones correspondientes.
Asimismo, anunció la implementación de un sistema de certificación por competencias, que permitirá validar habilidades adquiridas fuera de la educación formal y facilitar la inserción laboral.
También indicó que gremios como la Asociación Dominicana de Profesores y la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD formarán parte del proceso, en el marco de un sistema educativo unificado.
Apuesta por nuevas formas de formación
El ministro destacó la importancia de impulsar diplomados, microcredenciales y certificaciones técnicas como alternativas a las carreras tradicionales, en respuesta a los cambios del mercado laboral.
Señaló que este modelo permitirá a las personas adaptarse a nuevas ocupaciones, especialmente ante la transformación que impulsa la tecnología y la inteligencia artificial.
Finalmente, Badía reconoció que impulsar esta transformación no será un proceso fácil y advirtió que enfrentará resistencia de sectores que se oponen al cambio. Afirmó que por décadas se han repetido reformas sin resultados efectivos, por lo que insistió en la urgencia de modificar el método educativo para lograr un verdadero avance. En ese sentido, sostuvo que el país debe asumir el reto de modernizar su sistema educativo si aspira a responder a las exigencias del presente y del futuro.







