Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra Tel Aviv en respuesta al asesinato de Ali Larijani, considerado una de las figuras más influyentes del régimen iraní y secretario del Consejo de Seguridad Nacional.
La ofensiva fue reivindicada por la Islamic Revolutionary Guard Corps (Guardia Revolucionaria), que aseguró haber atacado más de cien objetivos militares y de seguridad en territorio israelí.
Según medios oficiales iraníes, el ataque forma parte de la operación denominada “Promesa Cumplida 4”, en la que se emplearon varios tipos de misiles balísticos, entre ellos Khorramshahr-4, Qadr, Emad y Kheibar Shekan, algunos con capacidad de portar múltiples ojivas.
Las autoridades israelíes informaron que los impactos provocaron al menos dos muertos en la ciudad de Ramat Gan, en el área metropolitana de Tel Aviv, luego de que un misil alcanzara la parte superior de una vivienda.
Los equipos de rescate y bomberos atendieron al menos 34 incidentes, ocho de ellos considerados graves, entre daños a edificios residenciales e incendios causados por los proyectiles.
El jefe del Ejército iraní, Amir Hatami, advirtió que Teherán prepara una respuesta “decisiva y disuasoria” contra Israel y United States por la muerte de Larijani, señalando que las acciones militares continuarán “en el momento y lugar apropiados”.
Con las nuevas víctimas registradas en Tel Aviv, ya suman 14 los fallecidos en Israel desde que este país realizara bombardeos contra territorio iraní el pasado 28 de febrero, en un contexto de creciente tensión militar en la región.











