En el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la One Free Press Coalition difundió la lista anual de los “10 casos más urgentes” de periodistas perseguidos en el mundo, en la que figuran profesionales de países como Irán, China, Hong Kong, Vietnam, Tayikistán, Camerún, Filipinas, Azerbaiyán, Etiopía y Argelia.
El reporte, elaborado junto al Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), la International Women’s Media Foundation (IWMF) y Reporteros Sin Fronteras (RSF), advirtió que 330 periodistas se encuentran actualmente privados de libertad en todo el mundo por ejercer su labor, de acuerdo con datos recopilados a diciembre de 2025.
Según la información del CPJ, el 61% de los reporteros encarcelados afronta cargos “antiestatales”, que incluyen imputaciones como terrorismo, propaganda o colaboración con gobiernos extranjeros.
La lista sitúa en primer lugar el caso de Reza Valizadeh, periodista iraní-estadounidense condenado a diez años de cárcel en Irán tras regresar en 2024 para atender a sus padres. Valizadeh, quien había trabajado más de una década y media en medios de Estados Unidos, fue arrestado en septiembre después de ser interrogado por una supuesta colaboración con el gobierno de Estados Unidos.

La coalición informó que la salud de Valizadeh empeoró considerablemente durante su detención, especialmente tras un traslado a la prisión de Fashafouyeh, donde su asma crónica se agravó por las condiciones de hacinamiento.
De acuerdo con el hermano del periodista, la situación se tornó crítica luego de un ataque mortal en la prisión de Evin, en el contexto de la guerra entre Irán e Israel en 2025. Ante la presión internacional, el Departamento de Estado de Estados Unidos reclamó a las autoridades iraníes la liberación inmediata de Valizadeh y de quienes permanecen detenidos por motivos similares.
El segundo caso corresponde a Jimmy Lai, empresario de medios hongkonés y fundador de Apple Daily, que fue condenado por un tribunal de Hong Kong a 20 años de prisión bajo cargos de conspiración para colaborar con fuerzas extranjeras y publicación de material sedicioso.
Además de Lai, otros seis integrantes de Apple Daily recibieron sentencias similares, mientras que el diario prodemocrático cesó su publicación en 2021 tras sufrir congelamientos de activos y allanamientos constantes.
El CPJ identificó a China como el país con mayor número de periodistas encarcelados del mundo, con al menos 51 reporteros detenidos, ocho de ellos en Hong Kong.
La lista incluye también a Zhang Zhan, reportera china que fue arrestada en mayo de 2020 mientras cubría el inicio del brote de COVID-19 en Wuhan.
Zhang cumplió una condena de cuatro años por “provocar disturbios”, una figura penal utilizada recurrentemente para silenciar a críticos y activistas.
Tras recuperar la libertad en 2024, volvió a ser detenida por los mismos cargos y fue sentenciada a otros cuatro años en prisión, en un proceso que, según Reporteros Sin Fronteras, estuvo marcado por la ausencia de garantías legales y denuncias de huelgas de hambre y alimentación forzada.

La organización denunció que a Zhang se le negó el acceso a abogados y la posibilidad de elegir su defensa, mientras que su salud se vio comprometida durante los periodos de encarcelamiento.
Otro caso que figura en el listado es el de Pham Doan Trang, periodista y escritora vietnamita condenada en 2021 a nueve años de prisión por una supuesta propaganda antiestatal.
La nómina incluye además a profesionales de otras regiones que han sufrido persecución por su labor informativa. La periodista tayika Ulfatkhonim Mamadshoeva fue arrestada en 2022 en su domicilio, acusada de organizar protestas y declarada culpable de múltiples delitos graves, entre ellos traición y terrorismo.
Otros que también se incluyen en la lista son el cineasta y periodista Tsi Conrad, encarcelado desde 2018 por cubrir protestas y Frenchie Mae Cumpio, reportera filipina condenada por cargos de terrorismo tras investigar abusos policiales.
Además, se encuentran Sevinj Vagifgizi, editora azerbaiyana de Abzas Media, sentenciada por supuestos delitos financieros; Genet Asmamaw, periodista etíope de Medlot Media, detenida por incitación a la violencia; y Christophe Gleizes, periodista francés preso en Argelia tras ser condenado por apología del terrorismo.











