La justicia federal de Estados Unidos dictó este 8 de abril una de las sentencias más relevantes en el caso por la muerte del actor Matthew Perry. Jasveen Sangha, conocida como la “Reina de la ketamina”, fue condenada a 15 años de prisión por su papel en la distribución de la droga que provocó la sobredosis fatal del intérprete en 2023.
Sangha, de 42 años, se había declarado culpable en septiembre de 2025 de cinco cargos federales, entre ellos distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones graves. El tribunal también ordenó tres años de libertad supervisada tras el cumplimiento de la condena.
De acuerdo con la fiscalía, la gravedad de los hechos y la conducta de la acusada justificaban una pena de 15 años (180 meses). Los fiscales señalaron que Sangha continuó con sus actividades incluso después de conocer la muerte del actor, lo que, a su juicio, evidenciaba falta de remordimiento. El tribunal tomó en cuenta estos argumentos al momento de dictar sentencia, en un caso donde enfrentaba hasta 65 años de prisión.
La muerte de Perry, conocido por su papel en la serie Friends, permitió destapar una red de suministro ilegal de sustancias que, según las autoridades, se aprovechó de su adicción.
Las investigaciones determinaron que Sangha operaba desde su residencia en North Hollywood, donde almacenaba y distribuía drogas desde al menos 2019. Durante un allanamiento, las autoridades incautaron viales de ketamina y miles de pastillas, incluyendo metanfetamina, cocaína y Xanax.
En relación con el caso, Sangha trabajó junto a Erik Fleming para suministrar la sustancia al actor. En el mes de su muerte, vendieron 51 viales de ketamina, que fueron entregados a su asistente personal, Kenneth Iwamasa. Según la fiscalía, este último administró múltiples inyecciones al actor, incluyendo al menos tres el día de su fallecimiento.
El artista fue encontrado sin vida el 28 de octubre de 2023 en el jacuzzi de su residencia en Los Ángeles. La autopsia concluyó que murió por los efectos agudos de la ketamina.
El caso también incluyó antecedentes que influyeron en la condena. Sangha admitió haber vendido ketamina en 2019 a otra persona que falleció por sobredosis horas después, lo que, según los fiscales, demostraba que conocía los riesgos de su actividad.
La defensa solicitó una pena menor, argumentando que la acusada asumió su responsabilidad y que no contaba con antecedentes penales, proponiendo una condena equivalente al tiempo ya cumplido en detención.
El proceso judicial ha involucrado además a otras personas vinculadas al suministro ilegal de la sustancia. Entre ellas, el doctor Salvador Plasencia, condenado a 30 meses de prisión, y el doctor Mark Chavez, quien recibió ocho meses de arresto domiciliario y tres años de libertad condicional. Por su parte, Kenneth Iwamasa y Erik Fleming se declararon culpables en 2024 y permanecen a la espera de sentencia.
Las autoridades sostienen que los implicados se aprovecharon de la adicción del actor para obtener beneficios económicos, en un caso que ha generado amplia repercusión en la industria del entretenimiento.











