REDACIÓN.- Al menos 18 personas murieron este fin de semana en Kenia tras una serie de lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra, informó este domingo la Policía keniana.
El Servicio Nacional de Policía del país confirmó en su cuenta de la red social X la «pérdida de 18 vidas como resultado de estos incidentes», lo que subraya el «peligro» de las actuales condiciones climáticas.
«Se han producido deslizamientos de tierra en los condados de Tharaka Nithi (centro), Elgeyo-Marakwet (oeste) y Kiambu (centro), que han afectado gravemente a numerosas familias, han forzado el desplazamiento de sus habitantes y han causado daños significativos en propiedades e infraestructura», añadió en el comunicado.
Mientras las autoridades realizan operaciones de búsqueda y rescate, así como de suministro de ayuda de emergencia, pidieron a la población «extremar las precauciones» ante el «creciente riesgo de desastres» en varias regiones.
«La cooperación constante entre la ciudadanía y los organismos de respuesta será fundamental para prevenir más víctimas y garantizar la seguridad de la comunidad», incidió la Policía.
El viernes por la noche, la Policía ya había confirmado la muerte de al menos diez personas, siete de ellas en la región Este, por unas potentes precipitaciones que continuaron a lo largo del sábado.
El Departamento Meteorológico de Kenia advirtió de fuertes lluvias y tormentas eléctricas entre el 1 y el 3 de mayo, que afectarán especialmente al Valle del Rift, a la cuenca del lago Victoria, a la costa y a las regiones nororientales, especialmente por la tarde y por la noche.
Además, alertó sobre rachas de viento de unos 46 kilómetros por hora.
La última racha de lluvias torrenciales e inundaciones, que ocurrieron entre mediados de febrero y marzo, provocaron la saturación de los sistemas de drenaje y dejaron al menos 110 fallecidos, de los que 37 se notificaron en Nairobi, según datos del Ministerio del Interior keniano.






