La policía localizó a Ramón Paso junto a la adolescente en el Paseo del Prado. En su declaración a los agentes, Paso afirmó que se encontraban “dando una vuelta” y que estaba “consolando” a la menor, quien le habría llamado por un presunto caso de acoso sufrido en su centro educativo.
Los padres de la joven desconocían que su hija estaba acompañada por su profesor; creían que se encontraba en el cumpleaños de una amiga. La víctima fue trasladada a un centro médico para su valoración y atención especializada, mientras que el dramaturgo fue conducido a las dependencias de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer de la Policía Nacional. El hecho generó una rápida reacción entre los presentes y en el entorno teatral.
Con antecedentes por denuncias en 2024
El caso reciente se suma a una serie de denuncias previas por supuestos delitos contra la libertad sexual presentadas contra Ramón Paso por distintas mujeres. En 2024, la Fiscalía de Madrid presentó una querella basada en los testimonios de varias denunciantes, atribuyéndole presuntos delitos sexuales. Además, siete actrices solicitaron unirse a la denuncia por agresión sexual contra el dramaturgo.
Estas acusaciones han suscitado atención mediática y generado un debate en el ámbito cultural y teatral. La trayectoria de Paso, nieto de Alfonso Paso y bisnieto de Enrique Jardiel Poncela, ha estado marcada en los últimos años por la repercusión de las denuncias. La Fiscalía actúa en función de los testimonios y pruebas recabadas hasta el momento, mientras que las investigaciones continúan abiertas.
La noticia de la detención y las denuncias previas han tenido un impacto inmediato en la actividad profesional de Ramón Paso. Tras la presentación de la querella en 2024, el Teatro Infanta Isabel suspendió las funciones previstas de la obra Jardiel enamorado, dirigida por Paso. El actor Pepe Viyuela, quien iba a protagonizar la obra, anunció su salida del proyecto, manifestando públicamente: “No tengo tripas para salir a escena esta tarde”, y expresó su apoyo a las presuntas víctimas.
La suspensión de funciones y la retirada de actores reflejan el alcance de las consecuencias sociales y profesionales que enfrentan quienes son objeto de denuncias de esta naturaleza dentro del sector cultural. El caso de Ramón Paso continúa bajo investigación judicial y policial, mientras la comunidad teatral y la opinión pública siguen atentas a los próximos desarrollos y decisiones de las autoridades.







