Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad del Sur de California advirtió que los sabores utilizados en los cigarrillos electrónicos y las características técnicas de los dispositivos podrían tener un impacto mayor en el organismo que la propia frecuencia con la que se consumen. Según los científicos, estos factores pueden estar relacionados con alteraciones biológicas asociadas al desarrollo de enfermedades graves, incluido el cáncer.
Los especialistas señalaron que, aunque los vapeadores son productos relativamente recientes y aún se desconocen muchos de sus efectos a largo plazo, ya existen evidencias de cambios celulares que permiten identificar posibles riesgos para la salud. En ese sentido, indicaron que el vapeo está vinculado a modificaciones en la expresión genética similares a las observadas en personas que consumen tabaco tradicional.
Los resultados del estudio, publicados en la revista científica Frontiers in Oncology, muestran que las personas que utilizan cigarrillos electrónicos de manera habitual presentan alteraciones en miles de genes en comparación con quienes no fuman ni vapean. Los investigadores encontraron que una parte de estos cambios está relacionada con la frecuencia de uso, pero la mayoría depende del tipo de sabor y del dispositivo empleado.
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De acuerdo con la investigación, cerca de dos tercios de las modificaciones observadas en la actividad genética pueden atribuirse a la composición química de los líquidos utilizados y a las características de los equipos. Los expertos consideran que estos elementos desempeñan un papel determinante en los efectos biológicos generados por el vapeo.
El estudio también reveló que los usuarios de sabores frutales o combinaciones de varios sabores, así como quienes emplean dispositivos recargables más avanzados, registraron mayores alteraciones genéticas que otros grupos analizados. Para llegar a estas conclusiones, los científicos evaluaron a usuarios de cigarrillos electrónicos, fumadores y personas que no utilizaban ninguno de estos productos.
Tras analizar los datos, los investigadores determinaron que el cáncer fue la enfermedad más frecuentemente asociada con los cambios observados en la expresión genética, seguida por trastornos endocrinos, enfermedades gastrointestinales y afecciones neurológicas. Ante estos hallazgos, hicieron un llamado a los organismos reguladores para que fortalezcan las normas sobre los componentes utilizados en los vapeadores y examinen con mayor rigor los sabores y tecnologías incorporadas en estos dispositivos.







