Puerto Príncipe. – La Fuerza de Supresión de Pandillas en Haití inició este lunes una operación contra el territorio controlado por el líder pandillero conocido como “Manno”, en el barrio Village de Dieu, una zona del centro de Puerto Príncipe dominada desde hace años por grupos armados.
De acuerdo con una publicación de la GSF en su página de Facebook, la intervención forma parte del “inicio de sus operaciones” en Haití, país que atraviesa una profunda crisis de seguridad marcada por el avance de las bandas armadas.
“Es el inicio de un esfuerzo gradual para degradar a los grupos armados y restablecer las condiciones que permitan a las autoridades haitianas garantizar la seguridad pública”, informó la fuerza internacional.
Durante la operación, los miembros de la GSF estuvieron acompañados por unidades de la Policía Nacional de Haití y por integrantes de la denominada “Task Force”, un grupo armado bajo control del Gobierno haitiano y dirigido por el empresario estadounidense Erik Prince.
Según reportes de medios locales, las fuerzas del orden tomaron el control de la residencia del líder pandillero “Manno” en Village de Dieu. La Policía Nacional de Haití también informó que se desarrolla una “gran operación” en esa zona, donde sus unidades no intervenían desde hacía aproximadamente cinco años.
La Fuerza de Supresión de Pandillas fue aprobada por las Naciones Unidas para apoyar el combate contra las bandas armadas en Haití. En abril pasado llegaron al país las primeras tropas procedentes de Chad, como parte de una misión que contempla un máximo de 5,500 efectivos de varias naciones.
La operación se produce luego de que el pasado sábado al menos tres policías y un civil murieran durante enfrentamientos con grupos armados en Verette, en el departamento de Artibonite, en el centro del país.
La situación de violencia en Haití continúa agravándose. Según datos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, solo en los primeros tres meses de este año al menos 1,642 personas murieron y 745 resultaron heridas. El organismo atribuye a las pandillas el 27 % de las víctimas, mientras que las operaciones de las fuerzas de seguridad causaron el 69 % de los muertos y heridos, incluyendo decenas de civiles y niños.
A la crisis de seguridad se suma el deterioro humanitario. Organismos internacionales estiman que unos 5.8 millones de haitianos, equivalentes al 52 % de la población, enfrentan inseguridad alimentaria, mientras que la cifra de desplazados internos alcanzó el año pasado 1.4 millones de personas, un nivel sin precedentes en el país.







