El presidente de Rusia, Vladímir Putin, descartó este viernes la posibilidad de sostener una reunión directa con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, pese a la propuesta formulada por este último para celebrar negociaciones en un tercer país con el objetivo de buscar una salida al conflicto que enfrenta a ambas naciones.
Durante su intervención en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el mandatario ruso afirmó que no considera útil un encuentro en las actuales circunstancias y sostuvo que una reunión entre líderes carece de sentido si previamente no existen acuerdos concretos elaborados por los equipos negociadores.
Putin aseguró que la prioridad de Moscú es alcanzar un acuerdo duradero y no una solución temporal que permita una pausa breve en las hostilidades. En ese sentido, argumentó que cualquier negociación debe conducir a resultados permanentes y no a una simple suspensión momentánea de los combates.
El jefe del Kremlin también reiteró que las fuerzas rusas continuarán avanzando en el cumplimiento de sus objetivos militares en el este de Ucrania. Además, defendió los progresos alcanzados por Rusia en la región del Donbás y afirmó que las operaciones militares seguirán desarrollándose según los planes establecidos.
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Asimismo, recordó que en ocasiones anteriores había manifestado su disposición a reunirse con Zelenski únicamente para formalizar el fin de la guerra, una vez existan acuerdos definitivos entre las partes involucradas en el conflicto.
La respuesta de Putin se produjo luego de que Zelenski publicara una carta abierta en la que propuso celebrar conversaciones directas en países como Suiza, Turquía o alguna nación árabe. En la misiva, el mandatario ucraniano planteó la necesidad de un alto el fuego y de avanzar en un proceso de negociación respaldado por Estados Unidos y países europeos.
La propuesta recibió el respaldo de la Unión Europea y de varios gobiernos occidentales. Entre ellos, Francia y Alemania valoraron positivamente la iniciativa, al considerar que representa una oportunidad para impulsar esfuerzos diplomáticos dirigidos a poner fin a más de cuatro años de conflicto.
Pese a esos respaldos, Moscú mantiene su posición de continuar las operaciones militares mientras se desarrollan eventuales conversaciones. De esta manera, las diferencias entre ambas partes continúan alejando, por el momento, la posibilidad de una negociación directa entre los presidentes de Rusia y Ucrania.







