SANTO DOMINGO.– La victoria de la socióloga y activista dominico-estadounidense Darializa Ávila Chevalier sobre el congresista Adriano Espaillat en las primarias demócratas del Distrito 13 de Nueva York ha provocado diversas reacciones entre legisladores dominicanos.
El resultado ha sido visto como un hecho político de alto impacto, no solo por tratarse de una contienda frente a una figura de larga trayectoria, sino también por el mensaje que envía a las estructuras tradicionales de los partidos.
El diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Sandro Sánchez, consideró que el triunfo de Ávila Chevalier demuestra cómo la juventud está utilizando las herramientas digitales para acercarse a los votantes y construir nuevas formas de conexión política.
Sánchez señaló que este tipo de procesos deja importantes enseñanzas para los liderazgos tradicionales, especialmente en un contexto donde las plataformas digitales tienen cada vez mayor influencia en la manera en que los ciudadanos reciben mensajes, evalúan propuestas y toman decisiones electorales.
Mientras, el diputado de la Fuerza del Pueblo (FP), Feliz Michel, afirmó que en política ningún aspirante debe ser subestimado, sin importar el peso histórico o la experiencia de sus adversarios.
Michel calificó el triunfo de Darializa Ávila como una expresión del relevo generacional y de nuevas maneras de hacer política, impulsadas por candidatos que logran conectar con sectores sociales que muchas veces no se sienten representados por los liderazgos convencionales.
De su lado, el diputado del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Oscar Morel, sostuvo que la decisión de los electores debe ser respetada y que el nuevo liderazgo surgido de ese proceso tendrá el desafío de responder a las expectativas de la comunidad que le otorgó su respaldo.
Morel indicó que, más allá de las lecturas partidarias, el resultado representa una señal de cambio y obliga a observar con atención el comportamiento de los votantes, especialmente en comunidades donde las nuevas generaciones comienzan a asumir mayor protagonismo político.
Los legisladores coincidieron en que la victoria de Ávila Chevalier refleja transformaciones en el escenario electoral y constituye un llamado de atención para las estructuras tradicionales, tanto en Estados Unidos como en República Dominicana.
A juicio de los congresistas consultados, el caso evidencia que las campañas políticas ya no dependen únicamente de figuras consolidadas, sino también de la capacidad de interpretar las demandas sociales, comunicar con efectividad y movilizar a los votantes desde nuevos espacios de participación.








