REDACCIÓN.- Las dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua prohibió la entrada al país del sacerdote nicaragüense Juan Carlos Sánchez, vicario de la parroquia San Francisco de Asís, en Managua, cuando se disponía a regresar a la nación centroamericana después de participar en una ordenación sacerdotal en Bolivia, informaron este domingo investigadores en temas religiosos y la prensa local.
El religioso no pudo abordar el pasado sábado en Miami (EE.UU.) el vuelo directo en el que iba a regresar a su país, porque, según le comunicó la compañía aérea, las autoridades nicaragüenses le habían denegado la entrada.
La información dada a conocer por la investigadora nicaragüense exiliada Martha Patricia Molina, autora del estudio “Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?” y quien que da seguimiento a las agresiones que sufre la Iglesia católica nicaragüense por parte del Gobierno de Daniel Ortega.
El diario nicaragüense La Prensa confirmó la noticia con fuentes eclesiásticas de la Arquidiócesis de Managua, que dirige el cardenal Leopoldo Brenes, quien no se ha referido públicamente al tema.
La Dirección General de Migración y Extranjería de Nicaragua, de manera discrecional y sin explicar los motivos, ha prohibido el regreso a su país a decenas de nicaragüenses, entre opositores, religiosos, activistas y periodistas.
Hasta el 7 de junio pasado, el régimen de Nicaragua había obligado a 77 religiosos a abandonar el país desde que estalló la crisis sociopolítica en esta nación centroamericana en abril de 2018, incluido al obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, y monjas extranjeras, según la investigadora Molina.







