Inglaterra.-Los vasos sanguíneos cultivados en laboratorio están proporcionando una nueva comprensión sobre cómo el daño a los pequeños vasos en el cerebro pueden hacer que se filtren, contribuyendo a la demencia y al accidente cerebrovascular.
Esta investigación ha identificado un objetivo farmacológico que podría tapar estas filtraciones y potencialmente reducir el riesgo de una persona de sufrir fugas de vasos sanguíneos dañinos para el cerebro.
Científicos de la Universidad de Cambridge investigan nuevas opciones para el tratamiento de enfermedades que pueden conducir a la demencia y al accidente vascular cerebral.
Leer también: Sistema tecnológico ayuda a personas con parálisis
Los fármacos antibióticos y anticancerígenos que inhiben una clase de bioquimicos llamados metaloproteinasa (MMPs) revirtieron el daño que ocurre en los vasos sanguíneos cultivados en laboratorio y detuvieron las filtraciones.
La autora del estudio, Dra. Alessandra Granata, dijo que “Estos fármacos en particular vienen con efectos secundarios potencialmente significativos, por lo que no serían viables en sí mismos para tratar la enfermedad de los pequeños vasos”.
Para este estudio, los investigadores de Cambridge recolectaron células de biopsias de piel de pacientes con una forma genética rara de enfermedad de pequeños vasos, causada por una mutación en un gen llamado COL4.
Los vasos sanguíneos se construyen alrededor de un andamio llamado matriz extracelular, que recubre y soporta los pequeños vasos en el cerebro.
Además, los investigadores identificaron a las MMPs como desempeñando un papel clave en este daño.
Las MMPs típicamente son importantes para mantener la matriz, pero si se producen en exceso, pueden dañar la estructura.






