Algunos de los compradores de las Apple Vision Pro, a través de las redes sociales han manifestado sus impresiones y dicen que las van a devolver, afirmando que el problema de los ‘wows’ es que duran solo un rato.
¿Qué ha pasado?
Puede que esto sea el futuro y que las Vision Pro sean espectaculares, pero los primeros compradores no están convencidos de que sean espectaculares a largo plazo. De hecho, hay varios factores que están contribuyendo a que unos cuantos usuarios hayan dejado claro en redes sociales como Twitter, Reddit o Threads que van a devolver las gafas de realidad mixta de Apple.
No son cómodas
Una de las quejas más recurrentes es la de que las gafas pesan y tras cierto tiempo acaban siendo incómodas. Algunos usuarios indican que se marean a los 10 minutos y otros que les ha dejado los ojos con molestias o potenciales lesiones. Parker Otolani, director de producto en The Verge, explicaba que son incómodas y están causando molestias en los ojos, y “aunque fucionan mágicamente, los sacrificios físicos no me compensan ahora mismo”.
Muy caras
En esas devoluciones también influye el factor precio. Que un producto de 3.500 dólares acabe no siendo cómodo o provocando molestias es demasiado, como apuntaba Otolani. Hay otros que aun creyendo que son “geniales”, explican que “no hay nada en ellas que vaya a usar de forma suficientemente frecuente para que quiera quedármelas”.
Aún no están finas
Otros las devuelven simplemente por impaciencia. Carter Gibson, empleado en Google, explica cómo las dificultades para aprovechar las ventanas en multitarea o la gestión de algunos tipos de fichero no soportados suponen un problema. Otros se quejan del passthrough, algo curioso porque el de las Vision Pro es el mejor que hay en estos momentos.Probablemente Apple acabe mejorando todo eso en próximas actualizaciones, pero hay quien no quiere esperar.
Te aislan
No muchos hablan de ello, pero algo obvio en este producto es que te aisla del exterior y algunos comienzan a darse cuenta de que eso puede acabar siendo inquietante. Sam Henri Gold precisamente las devuelve por esa razón. “También son realmente solitarias. A veces viene mi novio y nos quedamos trabajando en silencio con el portátil. No es que nos conectemos mucho, pero es agradable estar en compañía del otro. No puedo mostrarle nada en la pantalla, él sabe que puede desvanecerse y desaparecer en el monte Hood en cualquier momento, y Eyesight es tan inútil que es como si no existiera…”.
Prefiero trabajar en mi monitor
La posibilidad de que las gafas se conectan al Mac inalámbricamente para usarlas como un fantástico monitor externo son estupendas, pero el efecto ‘wow’ también se pasa al poco tiempo. “Tras intentarlo múltiples veces, prefiero de lejos mirar a mi Studio Display para la productividad. Un par de veces fue chulo tener “una pantalla más grande” con las Vision Pro en mi MacBook Pro de 14″, pero la experiencia del ordenador normal sigue siendo reina en productividad”, explicaba Stephen Robles en Threads.







