Santo Domingo.– El experto en temas internacionales y geopolítica, Alfredo de la Cruz, aseguró que el Foro Económico Mundial de Davos, en su edición número 53, será recordado como el más disruptivo e intenso de su historia, al reflejar con claridad la crisis geoestratégica y la profunda incertidumbre que atraviesa el orden global.
“Vimos la llamada Junta de Paz, que es un engendro que está creando el presidente de Estados Unidos y que, aunque no se diga abiertamente, de alguna manera compite con las Naciones Unidas”, afirmó.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, De la Cruz afirmó que en Davos quedó evidenciada la fragilidad del sistema internacional y el nacimiento de nuevas estructuras de poder.
Explicó que, a diferencia del Consejo de Seguridad de la ONU donde las resoluciones requieren el aval de las cinco potencias con derecho a veto, en esta nueva estructura “la ley y la constitución son el propio Trump”, lo que genera serias interrogantes sobre su alcance y legitimidad. Añadió que inicialmente esta Junta de Paz estaba enfocada en Gaza, pero su alcance ha ido mutando hacia una posible aplicación global.
De la Cruz señaló que el foro también expuso una profunda fractura transatlántica, evidenciada en temas como Groenlandia y la guerra en Ucrania. Indicó que las amenazas de Trump sobre Groenlandia distrajeron a Europa de los esfuerzos diplomáticos en torno al conflicto ucraniano, relegando a ese país a un segundo o tercer plano dentro de la agenda internacional.
Lo que se ha dado en Davos marca una estocada de muerte al orden mundial
A su juicio, Davos no definió el nuevo orden mundial, sino que confirmó su descomposición. “Davos es un foro globalista, pero quienes están marcando la pauta ahora son los antiglobalistas, encabezados por Donald Trump”, afirmó, al sostener que lo ocurrido en esta cumbre representa “una estocada de muerte al orden global surgido tras la Segunda Guerra Mundial”.
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El analista explicó que el mundo parece encaminarse hacia un esquema de tres grandes hegemones: Estados Unidos, China y Rusia, con esferas de influencia claramente delimitadas, similar al orden previo a 1945. En ese contexto, advirtió que el control de zonas estratégicas como el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional es clave para el equilibrio económico mundial.
Sobre la situación en Irán, De la Cruz consideró que no será fácil una caída del régimen, pese a las protestas masivas, la crisis económica y las denuncias de miles de muertos y presos políticos. Señaló que el régimen iraní se ha especializado durante décadas en la represión y en mantenerse en el poder, lo que dificulta un cambio inmediato.
Asimismo, alertó que un ataque directo contra Irán podría desencadenar una crisis regional y económica de grandes proporciones, incluyendo el cierre del estrecho de Ormuz y ataques a bases estadounidenses y aliados como Israel y Emiratos Árabes Unidos. “Eso podría disparar el precio del petróleo hasta los 300 dólares por barril”, advirtió.
Finalmente, indicó que aunque Trump enfrenta presiones internas y una caída en su popularidad, también está compelido a actuar frente a Irán. Sin embargo, sus propios aliados en la región le han pedido moderación debido a las graves implicaciones económicas, geopolíticas y humanitarias que podría generar una escalada militar en Medio Oriente.







