Una innovadora tecnología desarrollada por la Universidad de Birmingham podría marcar un antes y un después en la gestión energética de edificios comerciales, al permitir almacenar excedentes de energía renovable y utilizarlos de forma eficiente en sistemas de calefacción y refrigeración cuando la demanda lo requiere.
La solución se basa en el uso de materiales termodinámicos avanzados de alta densidad, capaces de conservar energía térmica mediante reacciones químicas controladas. A diferencia de los sistemas tradicionales de almacenamiento, como los tanques de agua caliente, esta tecnología evita pérdidas energéticas durante el almacenamiento, manteniendo intacto el calor o el frío hasta el momento de su uso.
Según la Universidad de Birmingham, el sistema funciona de manera similar a un combustible: la energía se almacena durante largos periodos y solo se libera cuando se activa el proceso químico. Esto lo convierte en una alternativa viable para edificios donde las bombas de calor convencionales no resultan eficientes o posibles de implementar.
Entre sus principales ventajas destaca la alta densidad energética, que permite un mayor almacenamiento en espacios reducidos, así como menores costos iniciales y operativos. Además, el sistema puede responder de forma inteligente a las señales de la red eléctrica, aprovechando tarifas dinámicas y reduciendo el consumo durante los picos de demanda.
La universidad ya construyó un prototipo demostrador de 5 kW a escala de laboratorio, con resultados positivos en condiciones reales. El proyecto es liderado por el profesor Yongliang Li, de la Escuela de Ingeniería Química, en colaboración con una empresa del Reino Unido, con el objetivo de desarrollar una versión integrada y probarla a mayor escala.
Actualmente, el equipo busca socios comerciales para implementar proyectos piloto en sectores de alta demanda energética, como sistemas HVAC, manufactura y gestión de edificios comerciales. Estas pruebas permitirán evaluar el impacto real de la tecnología y adaptarla a distintos entornos urbanos.
Desde el punto de vista ambiental, esta innovación podría acelerar la descarbonización de los edificios comerciales, al facilitar el aprovechamiento de energías limpias incluso cuando la generación supera la demanda inmediata. Esto contribuiría a reducir las emisiones del sector y a fortalecer la resiliencia de las redes eléctricas urbanas.
La Universidad de Birmingham, a través de su unidad Enterprise, respalda el desarrollo y la comercialización de esta tecnología, ofreciendo apoyo técnico, estratégico y emprendedor para llevar la innovación del laboratorio al mercado.
La capacidad de almacenar y liberar energía de forma eficiente se perfila así como un elemento clave para el futuro de la sostenibilidad urbana y la transición hacia ciudades más limpias y eficientes.







