Tokio. – Toyota, el líder mundial del sector automotor por ventas, registró un beneficio neto de 3,03 billones de yenes (unos 16.396 millones de euros) en los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal (abril-diciembre), lo que representa una caída del 26,1% interanual. A pesar de esto, la empresa mejoró sus previsiones para el conjunto del año.
La ganancia operativa bajó un 13,1%, hasta 3,2 billones de yenes (17.316 millones de euros), mientras que la facturación por ventas aumentó un 6,8%, hasta 38,09 billones de yenes (206.109 millones de euros), gracias a la fuerte demanda y las revisiones de precios implementadas por la compañía.
«A pesar del impacto continuo de los aranceles estadounidenses, la competitividad de nuestros productos ha impulsado los volúmenes de ventas y un alto nivel de ganancias», indicó la firma. Toyota vendió 7.302.000 vehículos en los nueve meses, un 4,3% más que en 2024, con un fuerte desempeño en Norteamérica, donde sus ventas crecieron un 12,1%. En Europa y Japón, las ventas subieron 9,4% y 0,1%, respectivamente.
Gracias a estas cifras, la empresa elevó su previsión de beneficio neto anual a 3,57 billones de yenes (19.318 millones de euros), un 25,1% menor que el año anterior, pero por encima de la caída del 38,5% estimada en noviembre.
Toyota también anunció una reorganización en su cúpula directiva, con el nombramiento de Kenta Kon como presidente y director general, en sustitución de Koji Sato, quien pasará a vicepresidente y director de industria.
Tras el anuncio de resultados y cambios en la dirección, las acciones de Toyota subieron cerca de un 0,6% en la Bolsa de Tokio.







