CINCINNATI. Un recorrido por el vestuario de los Cincinnati Bengals refleja continuidad más que transformaciones. Las mesas de ping pong siguen en el centro de la sala, Joe Burrow mantiene su casillero cerca del pasillo principal y la mayoría de los jugadores habituales permanecen en el equipo.
Tras dos años sin avanzar a la postemporada, la organización no realizó grandes modificaciones. Aunque se incorporaron algunos titulares, la apuesta para mejorar respecto a la campaña anterior no se centra en fichajes de renombre, sino en la consolidación del grupo actual.
El entrenador Zac Taylor expresó su confianza en el plantel: “Me siento bien con la situación actual del equipo. Estoy emocionado por terminar la pretemporada y jugar partidos porque veo el esfuerzo en los entrenamientos. Estoy muy entusiasmado con muchos de los jugadores que tenemos”, declaró.
Decisiones contractuales claves
La pretemporada estuvo marcada por negociaciones con tres figuras principales: los receptores Ja’Marr Chase y Tee Higgins, y el ala defensiva Trey Hendrickson. Chase y Higgins firmaron extensiones por un total de 276 millones de dólares, mientras que Hendrickson se mantiene al margen de los entrenamientos a la espera de un nuevo contrato.
Katie Blackburn, vicepresidenta ejecutiva de los Bengals, admitió que la inversión en los dos receptores condicionó otras decisiones estratégicas.
Refuerzos y cuerpo técnico renovado
Los cambios más relevantes llegaron en posiciones específicas: línea ofensiva, defensiva y linebacker, con apenas cuatro nuevas incorporaciones proyectadas como titulares para la Semana 1. Entre ellas figuran los novatos Dylan Fairchild (guardia izquierdo) y Demetrius Knight Jr. (linebacker).
En defensa, el coordinador Lou Anarumo dejó el cargo tras seis temporadas, siendo reemplazado por Al Golden, exentrenador de Notre Dame. Golden destacó la llegada de jugadores con liderazgo y disciplina, cualidades que considera esenciales para la nueva etapa del equipo.
Retos pendientes
El equipo aún no define al titular en la posición de guardia derecho, donde Cody Ford y Lucas Patrick compiten, aunque ambos arrastran lesiones. Además, los Bengals buscan superar su historial negativo en inicios de temporada: en los últimos seis años solo han conseguido una victoria en las dos primeras semanas.
Jordan Battle, safety en su tercer año, lo resumió así: “Estamos bien. Al final, se trata de querer y de estar en los lugares correctos para ejecutar las jugadas”.
Por su parte, el ala defensiva Cam Sample aseguró que la plantilla actual tiene lo necesario para competir al máximo nivel: “Creo que esta es la mejor plantilla para los Bengals de 2025. Tenemos todo lo que necesitamos aquí”.
Con continuidad en el vestuario, confianza en su núcleo de estrellas y un nuevo liderazgo defensivo, los Cincinnati Bengals se preparan para afrontar una temporada que podría marcar su regreso a la élite de la NFL.











