Un atasco de varios kilómetros se registró este viernes en la principal carretera de circunvalación de Moscú como consecuencia de una intensa nevada que afectó la capital rusa. El tránsito permanece prácticamente paralizado en el tramo que conecta los distritos de Stroguinó y Jimki, en el noroeste de la ciudad, donde numerosos conductores han permanecido varados durante varias horas sin poder avanzar.
La situación fue provocada por el ciclón Francis, cuyas condiciones meteorológicas adversas han dificultado de manera significativa la circulación, especialmente de camiones y taxis. Las bajas temperaturas, la acumulación de nieve y la presencia de hielo en la vía han contribuido al colapso del tráfico.
Ante este panorama, las autoridades de Moscú activaron desde este jueves una alerta naranja por las fuertes nevadas previstas durante la noche y la jornada del viernes, según informó el Servicio Meteorológico de Rusia. Este nivel de alerta, el segundo más alto, advierte sobre fenómenos climáticos peligrosos con potencial de causar daños materiales y afectar a la población.
De acuerdo con un portavoz del organismo, citado por la agencia TASS, la alerta se mantendrá vigente hasta la medianoche del 10 de enero, debido a la previsión de nevadas intensas y persistentes, acompañadas de ventiscas, acumulación considerable de nieve y formación de hielo en carreteras y autopistas.
Asimismo, los meteorólogos advirtieron que los vientos del nordeste podrían alcanzar velocidades de hasta 18 metros por segundo, lo que agravaría aún más las condiciones de circulación. Moscú se encontraba previamente bajo alerta amarilla, pero el deterioro del pronóstico obligó a elevar el nivel de advertencia.











