Ciudad de México.– Una ola de violencia se desató en al menos 16 estados de México luego del abatimiento de Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, en un operativo de fuerzas federales con apoyo de inteligencia estadounidense.
Los hechos dejaron al menos 11 personas muertas siete en el operativo realizado en Jalisco, incluido el propio líder criminal, y cuatro más en enfrentamientos posteriores en Michoacán, así como 22 detenidos en distintas entidades, según cifras oficiales.
El operativo se llevó a cabo en el municipio de Tapalpa, Jalisco, donde militares repelieron una agresión armada y aseguraron armamento de alto poder y vehículos blindados. Tras el despliegue, grupos delictivos respondieron con bloqueos carreteros e incendios de vehículos en varios puntos del estado, lo que obligó a las autoridades a activar el “código rojo” y suspender clases y transporte público en algunas zonas.
Te puede interesar: EE. UU. insta a sus ciudadanos a no salir a las calles en varios estados de México por ola de violencia
La violencia se extendió rápidamente a entidades como Michoacán, Colima, Nayarit, Guanajuato, Aguascalientes, Tamaulipas, Baja California, Guerrero y Quintana Roo, entre otras, donde se reportaron bloqueos viales, quema de automóviles y ataques a comercios.
En Jalisco fueron suspendidos eventos masivos y se registraron cancelaciones de vuelos en Puerto Vallarta, mientras que en diversos estados las autoridades educativas confirmaron la suspensión de clases presenciales como medida preventiva.
El cuerpo de Oseguera Cervantes fue trasladado bajo fuerte resguardo a la capital del país para la realización de los peritajes correspondientes.
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la población a mantener la calma y aseguró que el Gobierno continuará con los operativos para restablecer el orden.
El abatimiento del líder del CJNG ocurre en un contexto de creciente presión de Estados Unidos contra los cárteles mexicanos, particularmente por el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.
Las autoridades mantienen operativos de vigilancia en las zonas afectadas para evitar nuevos disturbios.











