Consumir cannabis durante la adolescencia supone un riesgo significativamente mayor de desarrollar trastornos psiquiátricos graves al inicio de la edad adulta, según un amplio estudio publicado este lunes en la revista JAMA Health Forum.
La investigación, que dio seguimiento a 463.396 adolescentes de entre 13 y 17 años hasta los 26 años, concluyó que haber consumido cannabis en el último año durante la adolescencia duplica el riesgo de padecer trastornos psicóticos y bipolares, además de aumentar “significativamente” la probabilidad de sufrir depresión o ansiedad.
El estudio fue realizado por investigadores de Kaiser Permanente, el Instituto de Salud Pública, la Universidad de California en San Francisco y la Universidad del Sur de California. Para el análisis, se utilizaron registros electrónicos de salud correspondientes a visitas pediátricas rutinarias realizadas entre 2016 y 2023.
En promedio, los adolescentes que reportaron consumo de cannabis fueron diagnosticados con algún trastorno psiquiátrico entre 1,7 y 2,3 años después.
Los autores destacan que el diseño longitudinal refuerza la evidencia de que la exposición al cannabis en etapas tempranas constituye un factor de riesgo potencial para el desarrollo de enfermedades mentales.
“A medida que el cannabis se vuelve más potente y se comercializa de forma más agresiva, este estudio muestra que su consumo en adolescentes se asocia con el doble de riesgo de trastornos psicóticos y bipolares, dos de las condiciones de salud mental más graves”, advirtió Lynn Silver, directora del programa Getting it Right from the Start del Instituto de Salud Pública y coautora del estudio.
Una droga ampliamente utilizada
El cannabis es la droga ilegal más consumida entre adolescentes en Estados Unidos. Según el estudio Monitoring the Future, el consumo aumenta con el nivel escolar: pasa de un 8 % en octavo grado (13-14 años) a un 26 % en duodécimo grado (17-18 años).
Por su parte, la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud de 2024 indica que más del 10 % de los adolescentes de 12 a 17 años consumió cannabis en el último año.
Además, los investigadores alertan de que la potencia del cannabis ha aumentado considerablemente. En California, los niveles promedio de THC en la flor superan actualmente el 20 %, mientras que los concentrados pueden alcanzar más del 95 %, cifras muy superiores a las registradas décadas atrás.
A diferencia de investigaciones previas, este estudio evaluó cualquier consumo reportado en el último año mediante pruebas universales realizadas en consultas pediátricas estándar, en lugar de centrarse únicamente en el consumo intensivo o en el trastorno por consumo de cannabis.
“Incluso después de tener en cuenta condiciones de salud mental previas y el uso de otras sustancias, los adolescentes que dijeron consumir cannabis presentaban un riesgo sustancialmente mayor de desarrollar trastornos psiquiátricos”, señaló la autora principal, Kelly Young-Wolff.
Los investigadores subrayan la necesidad de ofrecer información basada en evidencia tanto a padres como a adolescentes. Asimismo, el estudio detectó que el consumo era más frecuente entre jóvenes inscritos en Medicaid y aquellos que viven en vecindarios con mayores carencias socioeconómicas, lo que podría agravar las desigualdades existentes en salud mental.











