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Ministro de Trabajo revela que la cesantía no nació de luchas sindicales, sino del régimen trujillista inspirado en el franquismo.
Durante una breve pero sustanciosa entrevista en el matutino Su Mundo, transmitido por Multimedios Su Mundo, el Ministro de Trabajo, Eddy Olivares, ofreció declaraciones que invitan a la reflexión sobre el origen y el futuro de la cesantía laboral en el país.
Contrario a la creencia generalizada de que la cesantía es una conquista del movimiento sindical y de las luchas obreras, el ministro aseguró que dicha figura no surgió de la presión social, sino de una imposición del régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina. Según explicó, este modelo fue tomado de la legislación franquista de España, introducida por el dictador Francisco Franco, a quien Trujillo admiraba y emulaba. Así fue como la cesantía fue incorporada al denominado “Código Trujillo”.
Actualmente, el tema vuelve al debate público, ya que los sectores patronales han planteado la necesidad de establecer un tope a la cesantía o incluso reemplazarla por un seguro de desempleo, como ocurre en otras economías. Por otro lado, los grupos sindicales defienden férreamente su permanencia, resistiéndose a cualquier modificación que afecte los derechos adquiridos de los trabajadores.
En este contexto, el ministro Olivares valoró positivamente el trabajo de la comisión de legisladores que estudia el proyecto de un nuevo Código Laboral. Expresó su esperanza de que esta reforma sea aprobada lo más pronto posible, señalando que la nueva normativa incorporará aspectos modernos y necesarios para responder a los desafíos del siglo XXI.
Entre los puntos destacados que contempla la propuesta están el teletrabajo y la regulación de los servicios profesionales prestados a través de plataformas digitales, como Uber, Didi y Pedidos Ya, reconociendo así la transformación del mercado laboral y las nuevas formas de empleo.
Estamos ante una oportunidad histórica para crear un código laboral más justo, moderno y equilibrado, que proteja tanto a los trabajadores como a los empleadores, promoviendo el desarrollo económico con equidad social.
¡Oremos para que prime la sabiduría y el bien común en esta importante reforma!







